Furor Mundialista: la gastronomía argentina se reinventa con la cara de Messi y platos temáticos
El fervor por el Mundial de fútbol trasciende las canchas y se instala con fuerza en la gastronomía argentina, donde el ingenio culinario se fusiona con la pasión futbolera. La imagen de Lionel Messi, capitán de la Selección, se reproduce no solo en el campo de juego y el merchandising, sino que ahora también se convierte en el ingrediente principal de chocolates, baguettes, cafés y hasta milanesas, impulsando una ola de creatividad en restaurantes, bares y cervecerías de todo el país.
Mientras las grandes marcas apuestan a las figuras de la Selección para sus campañas, los pequeños y medianos emprendimientos gastronómicos encuentran en el Mundial una oportunidad única para conectar con los clientes. Este fenómeno transforma la experiencia de consumir, ofreciendo desde productos visualmente impactantes hasta propuestas temáticas que invitan a compartir la emoción del torneo.
Messi en el plato: del pan a la milanesa
La figura de Messi se convirtió en un ícono culinario. En la panadería Lievito Madre, con locales en Palermo y Villa Crespo, Rocío Gutiérrez y Nicolás Yernovoy crearon panes de masa madre con el rostro del «10» recreado mediante una técnica de stencil y harina de algarroba. “A la gente le encanta encontrar la cara de Messi en nuestro pan de masa madre: vienen y se sacan fotos con el pan, que sale muchísimo en estos días”, explican los propietarios.
La innovación no se detiene ahí. En Cafesín, un local de Villa Luro, la cara del capitán se imprime sobre la espuma del café, mientras que en El Antojo, una cadena de bodegones, el rostro de Messi y otros jugadores destacados de la Copa del Mundo 2026 se inmortalizan en milanesas gigantes. Christian Franco, propietario de El Antojo, relata el éxito de estos “mila-retratos”: “Antes de que empezara el Mundial hicimos la milanesa con la cara de Tim Payne, que fue un furor en redes, y la reposteó el jugador. También hicimos milanesas con las caras de Vozinha de Cabo Verde, después del partido con España, y de Enciso de Paraguay, tras el triunfo contra Países Bajos”.
La pasión del chocolate y las restricciones de la FIFA
El chocolate también se sumó a la fiebre mundialista. En La Chocolaterie, el evento porteño más grande de la industria del chocolate que se realizó en La Rural, se exhibieron bustos de chocolate de Messi y otros jugadores, alfajores con forma de pelota y bombones con los colores de Argentina. Sol Santoro, directora de la feria, destacó:
“La idea era celebrar la unión de dos pasiones que movilizan multitudes: el chocolate y el fútbol. Así que propusimos a los expositores que llevaran a la feria su propuesta mundialista”.
Uno de los principales atractivos fue una monumental Copa del Mundo de dos metros de altura, elaborada con unos 200 kilos de chocolate.
Sin embargo, la pasión desbordante del sector gastronómico se encontró con un obstáculo inesperado: las restricciones impuestas por representantes locales de la FIFA. El grupo que gestiona los derechos de “public viewing” en el país intimó vía carta documento a varios establecimientos para prohibir que promocionen la transmisión de partidos del Mundial en sus salones.
Facundo Imás, propietario de Temple Bar y uno de los intimados, explica la situación: “Se venía el Mundial y desde los bares y restaurantes estábamos con muchas expectativas, porque los argentinos somos de salir a ver los partidos. Así que en la previa comenzamos a preparar los locales con buenas pantallas… pero cuando estamos llegando al primer partido de Argentina nos llega una carta documento de Grupo Foggia que decía que ellos tenían los derechos de promoción de la FIFA y que no podíamos invitar a ver el partido en nuestro bar”. La estrategia de Temple, y de muchos otros, fue invitar a “alentar a la Selección” o “compartir la pasión del fútbol”, sorteando la prohibición de publicitar la transmisión en vivo.
Propuestas temáticas y kits mundialistas
Más allá de las restricciones, la creatividad no cesa. En la hamburguesería palermitana Williamsburg, la propuesta es la “burger Anulo Mufa”, con ingredientes que evocan la mística futbolera. El bodegón Raíces, en Saavedra, ofrece el “Trío de Estrellas”: tres empanadas de carne y huevo con forma de estrella, en referencia a las tres copas obtenidas por Argentina, acompañadas de cerveza de regalo. Fernanda Tabares, de Raíces, subraya: “Los partidos del Mundial son una excusa para reunirse con la familia o con amigos, cocinar menos y disfrutar más del encuentro”.
La oferta se extiende a hoteles como el Sheraton Pilar, con su “Menú Campeones”, y deliveries como Lo de Jesús, que propone un “Combo Mundialista”. La pastelería Joaquín Vasco lanzó una edición especial que fusiona la tarta vasca con la chocotorta.
A nivel nacional, la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados desarrolló el sabor “Súper Escaloneta”, a base de súper dulce de leche, mientras que la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas de la República Argentina creó la pizza y la empanada “Cabulera”, con salsa de tomate, muzzarella, chorizo, provoleta y chimichurri pizzero. Estos productos estarán disponibles solo durante el Mundial.
Incluso el momento de la picada pre-partido se reinventa. La editorial Catapulta y Volf, especializada en vajilla, crearon “La Previa”, un kit que incluye un libro sobre la picada argentina y un set de platitos que, al unirse, forman una pelota con los colores de la bandera. Leandro Vainberg, de Volf, y Chloè Polak, de Catapulta, explican que la idea es entrelazar el fútbol con la picada, la comida culturalmente asociada al deporte.
El Mundial 2026 no solo será recordado por los resultados deportivos, sino también como un catalizador de la innovación y el marketing en la gastronomía argentina, donde las pymes encontraron en la pasión futbolera su mejor estrategia.

