Padre Coraje: a 20 años del éxito de Polka, los protagonistas reviven la novela que marcó una época
A dos décadas de su estreno, la telenovela Padre Coraje, producida por Polka para Canal 13, continúa viva en la memoria colectiva. La ficción, que debutó el 8 de marzo de 2004 y se extendió por 189 capítulos hasta el 23 de diciembre del mismo año, no solo conquistó al público con su atrapante historia de amor y justicia, sino que también cosechó elogios de la crítica, arrasando en la entrega de los premios Martín Fierro.
Con una idea original de Adrián Suar y guiones de Marcos Carnevale y Marcela Guerty, la trama se situaba en 1952 en el ficticio pueblo de La Cruz, donde un justiciero llamado Gabriel Jáuregui (interpretado por Facundo Arana) se hacía pasar por cura para limpiar su nombre y luchar contra la injusticia, hasta que el amor prohibido con Clara Guerrico (Nancy Dupláa) lo puso todo patas arriba.
El recuerdo de Facundo Arana y el elenco estelar
El protagonista, Facundo Arana, rememoró la experiencia con gran emoción en diálogo con LA NACION. “Fue la primera superproducción de época que hizo Adrián con su productora Polka para Canal 13…. Todavía no puedo creer cuando pienso en eso. Fue una tira con un elenco inolvidable e irrepetible, como si todos nos hubiéramos dado todos los gustos”, expresó el actor, destacando la calidad del equipo y el impacto en la audiencia. “Todos laburamos fuerte de punta a punta. Fuimos felices haciendo Padre Coraje. Y después barrió con todos los premios”, agregó Arana, quien durante la mitad de la novela se lució vestido de cura, al punto de que la gente en la calle le pedía bendiciones y consejos.
El elenco de la novela fue un verdadero despliegue de talento, con figuras como Nancy Dupláa, Carina Zampini, Leonor Benedetto, Nora Cárpena, Raúl Rizzo, Mercedes Funes, Eugenia Tobal y Luis Machín, entre muchos otros. Las grabaciones se realizaron en los estudios de Polka para los interiores y en locaciones de San Antonio de Areco, un pueblo que por su arquitectura y paisajes conservaba la atmósfera de mediados del siglo pasado, requiriendo un gran esfuerzo físico y largas jornadas de trabajo por parte de los actores, especialmente Arana, quien evitó usar dobles en las escenas a caballo.
La villana querida y el amor que trascendió la pantalla
Carina Zampini, quien encarnó a la inolvidable villana Ana Guerrico, compartió su visión del personaje y la experiencia. “Padre Coraje está en un lugar hermoso de mis experiencias y recuerdos. Fue un laburo hermoso y tengo siempre un gran agradecimiento a Adrián (Suar) por convocarme y a Marcos Carnevale que delineó tan bellamente a Ana Guerrico porque tenía todos los matices”, confió a LA NACION. Zampini destacó cómo, a pesar de las maldades de su personaje, el público lograba entender sus motivaciones y encariñarse con ella. La actriz la ubica entre sus tres personajes más disfrutados en treinta años de carrera.
Un dato curioso que trascendió la ficción fue el romance entre Melina Petriella (Lourdes Bernal Ponce) y Fabio Di Tomasso (Lautaro Costa), quienes se enamoraron durante el rodaje y mantuvieron una relación de ocho años. “Fue mi segundo trabajo y uno de los más hermosos en los que participé”, dijo Di Tomasso a LA NACION, remarcando el aprendizaje y disfrute de compartir con compañeros talentosos.
Anécdotas y desafíos en el set
La producción de época presentó desafíos y situaciones memorables. Javier Lombardo, quien interpretó a Santo Tomás, el fiel amigo de Coraje, recordó a LA NACION una escena de casamiento con Julia Calvo (la madama del cabaret) donde la intervención cómica de Matías Santoiani (el monaguillo) generó muchas risas. Lombardo también destacó la aparición de personajes históricos como Juan Domingo Perón (interpretado por Víctor Laplace) y Evita (Ximena Fassi), lo que añadió capas de complejidad a la trama.
Matías Santoiani, por su parte, valoró la oportunidad que Padre Coraje le brindó para mostrar una faceta diferente como actor, más allá de la popularidad alcanzada en Gasoleros. Recordó con humor los retos de iluminación para emparejar su piel morena con la tez inmaculada de Leonor Benedetto, quien interpretaba a su madre.
Mercedes Funes, en el rol de Nora Ponce, enfrentó un desafío físico significativo cuando su personaje sufrió la amputación de una pierna. La actriz decidió realizar las escenas con la pierna doblada y atada, apoyándose en una prótesis ortopédica para lograr mayor veracidad. “Grabar esas escenas fue muy particular y siento que algo de esa novela tenía que ver precisamente con esa cuestión, que tratábamos de revivir las cosas con la mayor veracidad posible”, comentó Funes a LA NACION, a pesar del dolor que le causaba la postura.
Finalmente, Raúl Rizzo, el villano intendente Manuel Adolfo Costa, compartió una anécdota hilarante sobre una grabación en las afueras de Moreno. Un rayo cercano provocó la estampida de numerosos animales desde un bosquecito, desatando el pánico y las risas del equipo. “Huimos despavoridos de ese lugar (risas). No me olvido más de esa mañana, de la sorpresa y del jabón que nos pegamos todos”, relató Rizzo a LA NACION.
“Fue una tira con un elenco inolvidable e irrepetible, como si todos nos hubiéramos dado todos los gustos. No había personajes de reparto porque todos éramos protagonistas de cada historia, y la gente la seguía con toda el alma desde sus casas.”
— Facundo Arana a LA NACION

