Condenaron a 17 años de cárcel a un gendarme por matar a un joven en la frontera de Jujuy
Un suboficial de la Gendarmería Nacional fue condenado a 17 años de prisión por el delito de homicidio con dolo eventual. La sentencia recayó sobre Walter Álvarez, quien efectuó una serie de disparos que terminaron con la vida de Iván Torres, un estudiante de Turismo que había ingresado a la Argentina desde Bolivia por un paso fronterizo no habilitado.
El fallo fue dictado por el Tribunal Oral Federal (TOF) de Jujuy, integrado por los jueces Domingo Batule, Diego Matteucci y Alejandra Cataldi. El Ministerio Público Fiscal había solicitado una pena de 18 años de prisión para el gendarme.
La persecución fatal en La Quiaca
Los hechos ocurrieron el 6 de febrero de 2022 en la ciudad jujeña de La Quiaca, en la zona conocida como La Ladrillera. Iván Torres, de 22 años e integrante de la comunidad indígena Juan de Quillaques, cruzó la frontera desde Bolivia en una motocicleta.
“Tras ser divisado por una patrulla del Escuadrón 21 de la Gendarmería Nacional, donde prestaba servicio el ahora condenado, se inició una persecución que se extendió por poco más de tres kilómetros y duró aproximadamente 6 minutos. El gendarme hizo tres disparos disuasivos, tras lo cual su superior ordenó no disparar. Sin embargo, el suboficial Álvarez realizó otros seis disparos más: uno de ellos ingresó por la espalda de Torres y lo mató”, recordó el sitio de noticias de la Procuración General de la Nación, www.fiscales.gob.ar.
Durante el juicio, el fiscal federal Federico Zurueta, a cargo del Área de Casos Complejos, había solicitado que Álvarez fuera declarado culpable de homicidio agravado por el abuso de sus funciones y el uso de arma de fuego, una calificación que podría haber derivado en prisión perpetua. La querella, por su parte, pidió la agravante de alevosía, mientras que la defensa planteó la calificación de homicidio con exceso en el cumplimiento de su deber o de tipo culposo, con penas mucho menores.
Finalmente, el tribunal, con los votos de Batule y Matteucci, declaró al acusado responsable de homicidio simple. La jueza Cataldi, en disidencia, se inclinó por la calificación de homicidio agravado por abuso de funciones.
El pedido de perdón y los fundamentos de la sentencia
Durante la audiencia de determinación de pena, realizada la semana pasada, el gendarme Walter Álvarez pidió perdón a la familia de la víctima y a la suya propia, expresando su pesar por lo sucedido. El fiscal había solicitado 18 años de prisión, la querella 22 años y la defensa, el mínimo de ocho años.
Tras la deliberación, el juez Batule, al adelantar los fundamentos, explicó que se tuvieron en cuenta tanto las circunstancias agravantes como las atenuantes. Resaltó que la condición de miembro de una fuerza de seguridad que porta un arma, destinada a la defensa de la vida y no a delinquir, fue un factor agravante. Batule afirmó que la acción del gendarme causó un grave daño no solo a la víctima y a su familia, sino también a la sociedad que confía en su labor.
El tribunal también remarcó que el acusado no respetó el protocolo establecido por el Ministerio de Seguridad de la Nación para el uso de armas de fuego y desobedeció la orden de su superior de no disparar. La jueza Cataldi, por su parte, enfatizó el quiebre de confianza con la función de seguridad por parte del imputado. Dirigiéndose a la familia de Torres, reconoció que la muerte de Iván “dejó un vacío que no lo podrán cubrir”, una ausencia que permanecerá en el tiempo, y que “no hay palabras para nombrar a los padres y madres que pierden un hijo”, según consignó www.fiscales.gob.ar.

