Crisis interna y judicial: la defensa de Milei a Adorni en la mira del Senado y la Justicia
La figura de Manuel Adorni, Jefe de Gabinete y vocero presidencial, se ha convertido en un epicentro de tensiones dentro del gobierno de Javier Milei y en el Congreso. Su continuidad es defendida férreamente por el Presidente, lo que genera interrogantes sobre los motivos de un respaldo tan incondicional frente a cuestionamientos internos y externos, incluyendo una inminente interpelación en el Senado y causas judiciales por enriquecimiento ilícito.
La situación escaló cuando, según fuentes cercanas al oficialismo, Adorni habría lanzado un ultimátum a ministros y legisladores: “El Presidente fue claro. Si no están de acuerdo, ya saben lo que tienen que hacer”. Este episodio ocurrió en el contexto de una reunión donde Patricia Bullrich, entre otros funcionarios, habría vuelto a poner en tela de juicio la permanencia del Jefe de Gabinete, provocando una enérgica defensa de Milei.
El Senado avanza con la interpelación y la estrategia presidencial
En el otro extremo de la Avenida de Mayo, el Senado se prepara para interpelar a Adorni, un paso previo a una posible moción de censura. Se estima que hay votos suficientes para aprobar la interpelación en la semana entrante. La interpelación parlamentaria, en el caso del Jefe de Gabinete, se asemeja a una indagatoria judicial, el paso anterior a un procesamiento. Si bien una moción de censura puede ser decidida por una sola cámara y tiene un carácter más bien moral, la remoción del cargo requiere de mayorías absolutas en ambas cámaras del Congreso.
En este escenario, Javier Milei ha desplegado una estrategia para blindar a Adorni. Días antes de la votación en el Senado, el Presidente decidió otorgar préstamos por hasta 400 mil millones de pesos a tres provincias gobernadas por líderes políticos cercanos al oficialismo, aunque no militantes de La Libertad Avanza. Se trata de Santa Fe (gobernada por el radical Maximiliano Pullaro), Entre Ríos (con el PRO Rogelio Frigerio) y Jujuy (con el radical Carlos Sadir). Estos anticipos, con un interés anual y la obligación de ser devueltos en seis meses o descontados de la coparticipación, son vistos como una movida para influir en el voto de los senadores de estas provincias.
La herejía es hija de la necesidad, y Milei sabe aprovecharla
Las razones del respaldo incondicional y las internas del mileísmo
La férrea defensa de Milei a Adorni, a pesar de las controversias, genera múltiples especulaciones. Fuentes oficiales barajan desde un “berrinche presidencial” hasta la posibilidad de que Adorni “conozca cosas del oficialismo que los hermanos Milei no quieren ventilar”. Incluso se asegura que la protección del Jefe de Gabinete cuenta con el aval de Karina Milei y Santiago Caputo, los dos asesores más influyentes del Presidente. Ambos, históricos rivales, se atribuirían mutuamente la responsabilidad de su permanencia, que ya se percibe como un “enorme gravamen político” para el gobierno.
El escándalo se profundizó con la revelación de que Adorni habría comprado ropa blanca para su quinta en Exaltación de la Cruz, cuyas refacciones costaron casi 250.000 dólares, pagándola con la tarjeta de crédito de su secretaria. Además, confesó públicamente tener medio millón de dólares en ahorros “en negro”, sin declarar ante los organismos impositivos, lo que genera un fuerte cuestionamiento sobre la ejemplaridad fiscal de un alto funcionario.
Esta situación ha derivado en una “guerra civil” dentro del propio mileísmo, donde las facciones compiten por protagonismo. Ni siquiera el ministro de Economía, Luis Caputo, con acceso directo al Presidente, interviene para apaciguar la situación, respetando la influencia de su sobrino, el asesor Santiago Caputo. Pocos pueden incidir en Karina Milei, salvo los primos Menem (Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem) y Sebastián Pareja, quienes, sin embargo, prefieren mantener la tensión para conservar su propio peso político.
La Justicia en la mira: Adorni investigado y la influencia en las designaciones
Las discordias internas también se han trasladado al ámbito judicial. La propuesta de Milei para que el juez federal Ariel Lijo integre la Corte Suprema, una iniciativa que se atribuye al expresidente de la Corte Ricardo Lorenzetti, fue rechazada por el Senado. Esta situación genera dudas sobre la insistencia presidencial en seguir los consejos judiciales de Lorenzetti.
Paradójicamente, Ariel Lijo tiene a su cargo las causas que investigan a Adorni por enriquecimiento ilícito y conflicto de intereses. El juez ya dio una señal adversa para el Jefe de Gabinete al delegar la investigación en el fiscal Gerardo Pollicita, un movimiento que indica la seriedad de las acusaciones.
Las discordias internas se metieron hasta en la Justicia, donde, debe reconocerse, Milei no había tratado de influir hasta ahora, salvo su inaudita propuesta para que el juez federal Ariel Lijo sea miembro de la Corte
En el Ministerio de Justicia, el actual ministro Juan Bautista Mahiques, designado por el influyente viceministro karinista Santiago Viola, negocia con los senadores las futuras designaciones de jueces, en un “incesante toma y daca”. Las ambiciones de Mahiques, quien también aspira a ser procurador general de la Nación, complican aún más el panorama. La Justicia, por su parte, contribuye a la confusión con decisiones contradictorias, como la de la Cámara de Casación que fijó la sede de la AFA en Capital y la de una ignota Cámara Civil que la ubicó en Pilar, favoreciendo a Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino, quienes tienen causas abiertas y buscan jueces más “amables”. La participación previa de Mahiques en la AFA de Tapia alimenta las sospechas de un entramado de intereses.

