Arte argentino en Miami: tejedoras del Barrio Mugica crean una cancha de fútbol gigante en la playa
MIAMI.- En un contexto de fervor mundialista y bajo el sol de South Beach, se inauguró en Miami la instalación colectiva “Big Goals”. Este proyecto, que involucró a doce tejedoras argentinas –la mayoría provenientes del Barrio Padre Mugica (ex Villa 31)– en colaboración con los artistas Jessica Trosman y Emiliano Miliyo, recrea una cancha de fútbol a pequeña escala con dos arcos gigantes.
Las redes de estos arcos fueron confeccionadas a mano, utilizando la técnica del crochet y materiales textiles descartados y recuperados. La obra, diseñada por Playlab Inc. e impulsada por Reefline, busca transmitir un mensaje de trabajo en equipo y concientización ambiental, aprovechando la visibilidad que Miami tiene durante el Mundial.
Un mensaje de colaboración y conciencia ambiental
Ximena Caminos, directora creativa del proyecto y fundadora de Reefline, explicó la filosofía detrás de “Big Goals”: “Para nosotros era importante que la obra fuera verdaderamente colectiva. Cada puntada conecta personas, historias y territorios, y refleja la idea central de ‘Big Goals’, que los desafíos más grandes solo pueden alcanzarse juntos”. Caminos, radicada en Miami, es también la mente detrás de Reefline, un ambicioso parque de esculturas submarinas y arrecife artificial de once kilómetros frente a la costa de Miami Beach, inaugurado el año pasado con una instalación de Leandro Erlich.
La elección del fútbol como lenguaje universal no es casual. Con los ojos del mundo puestos en Miami, base de muchos argentinos que viajan al Mundial, el proyecto busca transmitir un mensaje de conservación marina. “Estamos parados frente al campo de juego más grande del mundo: el océano. Hermoso, poderoso, lleno de vida, pero también amenazado”, sostiene Caminos, enfatizando la importancia de los arrecifes de coral como ecosistemas vitales que están desapareciendo.
Reefline: arte, ciencia y participación por el océano
Reefline nació con el objetivo de “cambiar nuestra relación con el océano a través del arte, la ciencia y la participación pública”. Se concibe como un arrecife vivo y un parque escultórico submarino, pero también como una plataforma para imaginar nuevas formas de cuidar el planeta. El nombre “Big Goals” juega con un doble significado en inglés: tanto “hacer un gol” como “tener una meta”.
“Creemos que la meta más grande que podemos proponernos hoy es proteger nuestro planeta. Queremos demostrar que cuidar la naturaleza no tiene por qué ser una experiencia solemne. Puede ser alegre, colectiva y movilizadora. Que jugar también puede ser una forma de actuar.”
— Ximena Caminos, directora creativa de “Big Goals” y fundadora de Reefline
La exhibición interactiva estará abierta al público hasta el 28 de junio en la playa de la calle 12, a metros de los icónicos edificios Art Déco de Ocean Drive. Los visitantes podrán patear a los arcos y, al mismo tiempo, aprender sobre el trabajo de organizaciones locales dedicadas al cuidado del medio ambiente y los océanos.
Caminos concluye que “así como el deporte puede trascender fronteras y unir corazones, el arte puede inspirar y despertar conciencia. A través del trabajo colaborativo y comunitario es como evolucionamos social y culturalmente, y es justamente ese el potencial con el que contamos para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo”.

