Tensión en la mesa chica de Milei: Bullrich cruzó a Adorni por su situación judicial
La mesa política del Gobierno de Javier Milei vivió momentos de alta tensión el pasado jueves, cuando Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, interrumpió la agenda legislativa para abordar un tema que generaba malestar interno: la situación de Manuel Adorni, jefe de Gabinete.
Según testigos directos, Bullrich se dirigió a Adorni con una frase contundente:
“Lo que está pasando destruye el capital simbólico del Presidente y del Gobierno, y vos lo tenés que entender, y tenés que saber qué hacer”.
La afirmación fue interpretada por todos los presentes como un reclamo explícito, sugiriendo la necesidad de un paso al costado del funcionario. Adorni, visiblemente afectado, intentó defenderse argumentando que exponer las diferencias en público perjudicaba la imagen del Presidente, y le pidió a Bullrich un mejor trato, recordando la declaración previa de la ministra sobre una “omisión ética” de su parte.
El respaldo de Karina Milei y el aislamiento de Adorni
El clima se volvió más tirante, aunque sin llegar a una escalada de tono. Santiago Caputo, asesor clave del Presidente, apenas intervino, manteniendo una distancia de la estrategia de Adorni. Sin embargo, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y principal protectora del jefe de Gabinete, cerró el intercambio defendiendo a su funcionario. Destacó que Adorni había hablado como un “hombre común” en una reciente entrevista televisiva, calificando ese aspecto como positivo. Un argumento que, según fuentes internas, no convence a la mayoría, ya que un jefe de Gabinete no es percibido como un ciudadano más.
Testigos confirmaron que Adorni se mostró aturdido durante el encuentro y se enojó ante la insistencia de Karina Milei de tomar una foto del encuentro, buscando una imagen “amigable” para suavizar el relato. La secretaria general de la Presidencia confía en el poder de disuasión de las imágenes, una estrategia que ya ha utilizado en otras ocasiones, como con sus publicaciones junto a Bullrich.
La estrategia legal de Adorni y el malestar interno
La frágil situación interna se vio exacerbada por la entrevista que Adorni concedió el miércoles por la noche. En ella, el jefe de Gabinete abandonó su habitual silencio explicativo y desplegó una estrategia articulada íntegramente con sus abogados y contadores. En Casa Rosada, salvo Karina Milei, todos ignoraban que Adorni se anotaría en el régimen de inocencia fiscal, ni que revelaría la “excéntrica historia de las criptomonedas”.
El malestar interno con Adorni es “muchísimo”, no solo por el costo político que transfiere al Gobierno, sino porque, según la definición de un alto funcionario, “juega solo”. La misma fuente agregó que Adorni “dice que no robó, que es un hombre común, que no entiende los códigos de la política, pero a veces parece demasiado cínico y se abusa del respaldo del Presidente”. Varios verían como un “alivio” su eventual remoción.
El objetivo de Adorni con la entrevista no fue convencer a la audiencia general, sino fijar una nueva argumentación judicial. Su defensa se centró en admitir la evasión para eludir un delito más grave, como el enriquecimiento ilícito. En el proceso, reconoció haber omitido voluntariamente información en sus anteriores declaraciones juradas, lo que constituye otra transgresión legal. El único público que le interesaba eran el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo. Entre inconsistencias y contradicciones, Adorni dejó en claro que su declaración jurada fue confeccionada “desde el presente hacia el pasado”, con el fin de que los números se acomodaran a sus explicaciones. Incluso dejó abierto el anexo de su esposa, Bettina Angeletti, por si surgieran nuevos puntos inciertos.
El entramado de su defensa, que incluye una imprecisa herencia paterna, su temprana incursión en las criptomonedas, el ahorro oculto de miles de dólares durante una década, un “frenético raid inmobiliario” en los últimos dos años, “policías prestamistas”, “jubiladas generosas” y “refacciones dolarizadas”, compone una secuencia que algunos comparan con el guion de una película costumbrista. Quienes hablaron con Adorni después de la entrevista quedaron sorprendidos por sus explicaciones.

