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Manuel Adorni, «vocero del siglo XXI»: la muestra de memes borgeanos que lo tiene de protagonista

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Manuel Adorni, el jefe de Gabinete y vocero presidencial, se ha convertido en un inesperado protagonista del universo memético, al punto de ser incluido en una muestra que explora la obra de Jorge Luis Borges. Su figura, asociada incluso con el “Borges apócrifo” recreado por inteligencia artificial, es ahora parte de la exhibición Borges. Ecos de un nombre, que se puede visitar en el Centro Cultural Recoleta hasta finales de agosto.

La sección dedicada a los “memes borgeanos” fue curada por el profesor de literatura Alfredo de Jorge, quien combina imágenes y frases del célebre escritor con figuras de la cultura popular como Lionel Messi, Los Simpson, Leonardo DiCaprio o Moria Casán.

El «sofisma de los ochocientos mil dólares» y Tlön

Uno de los memes más recientes, que parodia el cuento “Tlön, Uqbar, Orbius Tertius” de Ficciones, sitúa a un “vocero del vigésimo primer siglo” como autor del “sofisma de los ochocientos mil dólares”. Esta reescritura memética sugiere que entre las doctrinas de Tlön, la de la “transparencia fiscal” causaba escándalo y que su contabilidad solo contemplaba dos disciplinas: la fiscal y la real, donde la primera desconocía las auditorías.

“Ante las noticias sobre el pendrive de Adorni, las inconsistencias, los ‘errores’, las contradicciones en sus declaraciones juradas y lo ‘curioso’ de que cientos de miles de dólares aparecieran repentinamente en un dispositivo, no pude evitar detectar algo borgeano en el asunto -dice De Jorge a LA NACION-. Esto de que los patrimonios públicos se manifiesten, muten, aparezcan y desaparezcan de un año al otro tiene, trágicamente, el tono de la literatura fantástica. El 7 de julio de 2025 hice un ejercicio similar cuando salió la noticia de un pastor evangélico al que sus ahorros en pesos se le habían transformado ‘milagrosamente’ en dólares dentro de su caja fuerte.”

De Jorge explica que la “explicación oficial del vocero” lo llevó a reescribir cinco párrafos de “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, su cuento preferido de Borges, donde se expone el famoso “sofisma de las nueve monedas”. En Tlön, se imagina un mundo gobernado por un idealismo extremo donde las cosas solo existen cuando se perciben o se enuncian, y la materia carece de valor intrínseco. La paradoja de las nueve monedas, que aparecen y desaparecen según la percepción, sirve para ilustrar este absurdo.

Borges y la política argentina: un delirio compartido

El creador de los memes borgeanos busca ir más allá de la coyuntura. “Intenté, a través de las herramientas conceptuales que nos brinda Borges, desnudar el absurdo de la política argentina”, afirma De Jorge. En Tlön, la realidad material se subordina a la percepción; en la Argentina, el dinero en el banco se subordina a lo que un funcionario decide asentar o recordar en un papel.

De Jorge intervino la sintaxis original de Borges, destacando sus cambios para que el lector distinga qué es del autor y qué es suyo. El objetivo es demostrar algo “perturbador”: que “el delirio de aquel universo fantástico imaginario no es muy diferente a la realidad en la que estamos viviendo”.

La conexión con Borges se profundiza al recordar una nota al pie de página de “Historia del tango”, donde el escritor, desde su perspectiva individualista, afirmaba: “El Estado es impersonal; el argentino solo concibe una relación personal. Por eso, para él, robar dineros públicos no es un crimen. Compruebo un hecho, no lo justifico o disculpo”. Para Borges, la utopía era “un país, o todo el planeta, sin Estado o con un mínimo de Estado”, postulando que “cuando cada hombre sea justo podremos prescindir de la justicia, de los códigos y de los gobiernos. Por ahora son males necesarios”.

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