Adorni complica su situación judicial y política con nuevas declaraciones juradas
Las recientes modificaciones en las declaraciones juradas de Manuel Adorni, jefe de Gabinete, presentadas ante la Oficina Anticorrupción (OA) y ARCA, lejos de aliviar su compleja situación judicial, parecen haberla profundizado. La estrategia, interpretada en los tribunales federales como un intento de salvación personal, genera un creciente malestar político dentro del propio gobierno y entre sus aliados.
Funcionarios de la Casa Rosada, que desde hace tiempo sugieren la renuncia de Adorni, señalan que su enfoque está subordinado a su defensa judicial. «Si tu estrategia judicial es esta que mostraste en las Declaraciones Juradas, todo queda subordinado a eso. Es evidente que así estás dejando en segundo plano tus tareas en el Gobierno», explicó un integrante del oficialismo este viernes.
El impacto en la investigación judicial
A diferencia de la mayoría de los ciudadanos, Adorni encargó la elaboración de sus declaraciones juradas al estudio de abogados de Matías Ledesma, un detalle que para los observadores judiciales subraya el carácter defensivo de la presentación. El objetivo, según fuentes de Comodoro Py, sería convencer al fiscal y al juez de la inexistencia de motivos para procesarlo por violaciones al Régimen Penal Tributario, más que reflejar una realidad patrimonial transparente.
En los tribunales federales, la presentación generó sorpresa y abrió una nueva línea de investigación. La revelación de Adorni sobre la posesión de más de medio millón de dólares «en negro» tras 25 años de vida laboral e inversiones en criptomonedas, obliga al fiscal Gerardo Pollicita a solicitar información a la ANSES y a las empresas donde Adorni y su esposa trabajaron durante ese período. Pollicita, a cargo de la investigación por enriquecimiento ilícito, había solicitado informes desde 2022, pero ahora podría extender sus indagaciones mucho más atrás en el tiempo. En su oficina de Comodoro Py, ya existe un archivo con los rastros de los últimos 15 años de la vida digital de Adorni, incluyendo tuits y videos que daban cuenta de un estilo de vida austero y su aparente desconocimiento del mundo de las criptomonedas.
Si la Justicia no cree las explicaciones de Adorni, que intenta argumentar una riqueza preexistente a su función pública para evitar el procesamiento por enriquecimiento ilícito, la investigación se profundizará. Incluso si sus declaraciones juradas corregidas fueran validadas, Adorni continuaría enfrentando la causa por negociaciones incompatibles con la función pública y dádivas, relacionada con un viaje en avión privado a Punta del Este, a cargo del juez federal Ariel Lijo.
Adorni intenta convencer a la Justicia de que él es un evasor y no un corrupto que se enriqueció en la función pública, precisamente porque la primera etiqueta se puede borrar pagando algunas multas e impuestos vencidos, mientras que para lavarse de la otra acusación hay que demostrar con documentos que el patrimonio fue bien ganado.
Tormenta política y distanciamiento de aliados
En el ámbito político, el panorama para Adorni empeoró significativamente. El ministro de Economía, Luis Caputo, evidenció este malestar al ausentarse de la reunión de la mesa política del jueves. Aunque oficialmente se mencionaron inconvenientes personales, Caputo admitió en privado que no quería «contaminar» las buenas noticias económicas del día –como la baja del Riesgo País y la disminución de la inflación– con una foto junto al jefe de Gabinete.
La senadora Patricia Bullrich fue la primera oficialista en diferenciarse públicamente, calificando la acción de Adorni no como un error, sino como una «omisión ética». Esta declaración obligó al PRO, aliado del Gobierno, a endurecer su postura. Un diputado del PRO adelantó que, por ahora, no apoyarán las mociones de censura impulsadas por el peronismo en el Congreso, pero advirtió: «Nosotros no podemos firmar en conjunto con el kirchnerismo. Por ahora eso no va a pasar, salvo que este muchacho siga mandándose macanas».
Cerca de Mauricio Macri, la preocupación es aún mayor. «Esto es una situación en progreso. La declaración del PRO fue la más dura que hicimos en este Gobierno. Esto ya no tiene ninguna racionalidad. En vez de hablar del buen rumbo económico estamos hablando de Adorni. Si ellos no reaccionan hay maneras de reaccionar institucionalmente para hacer lo que el Presidente y su hermana no están haciendo. Esto puede terminar siendo algo inaceptable», expresó el viernes por la noche un allegado al ex presidente, sugiriendo posibles acciones institucionales si la situación no se revierte.

