Triple crimen de Florencio Varela: procesaron con prisión preventiva a «Pequeño J»
Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como «Pequeño J», quedó procesado con prisión preventiva por su presunta participación en el brutal triple crimen de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez, ocurrido en septiembre pasado en Florencio Varela. La decisión fue tomada por el juez federal de Morón Jorge Rodríguez, quien consideró que el joven de 20 años tuvo un rol clave en los asesinatos, que se habrían enmarcado en una venganza por el supuesto robo de un cargamento de cocaína.
Según informaron fuentes judiciales a LA NACION, el magistrado detalló en su resolución que «Valverde Victoriano ha realizado aportes esenciales para la concreción del iter criminis, participando en distintas fases del accionar delictivo: desde la planificación previa, la logística de captación y traslado de las víctimas, el aseguramiento del lugar de cautiverio, hasta el control y sometimiento de las mismas en el inmueble donde fueron privadas de su libertad y posteriormente asesinadas».
La extradición y las declaraciones de «Pequeño J»
«Pequeño J» se encuentra actualmente alojado en el Complejo Penitenciario de Adultos Mayores N° 24, en Marcos Paz. Había llegado a la Argentina el 4 de mayo pasado, extraditado desde Perú, donde fue detenido tras escapar del país.
El joven fue indagado en dos ocasiones de forma virtual por el juez Rodríguez y el secretario penal Ignacio Calvi. En su primera declaración, negó rotundamente cualquier implicación en el triple crimen. «Pequeño J negó su participación en el triple crimen y nada más», explicó una fuente judicial presente en esa audiencia.
Sin embargo, posteriormente decidió ampliar su declaración indagatoria, donde comenzó a relatar su vida desde que llegó a la Argentina a los 18 años, proveniente de Perú. Contó que ingresó ilegalmente al país desde Bolivia, llegó a Retiro en ómnibus y se dirigió directamente a la villa Zavaleta, donde alquiló una habitación. Poco después de su llegada a Buenos Aires, visitó La Salada para comprar ropa y revenderla.
El relato de los hechos y la huida
Al profundizar en su testimonio, Valverde Victoriano afirmó haber conocido a dos de las víctimas, Morena y Lara, a principios de septiembre en el barrio de Flores, donde mantuvo relaciones sexuales con ellas junto a un joven al que identificó como «Gordo». Las volvió a ver en un boliche de Flores.
Luego, sostuvo que estuvo en la casa de Florencio Varela donde las víctimas fueron asesinadas y enterradas, pero que se quedó dormido. Al despertar, dijo haber visto a Matías Agustín Ozorio, otro de los detenidos en la causa, y a una persona a la que conocía como «El Negro», y que todos estaban «empapados».
Según su relato, Ozorio le entregó un arma y 50.000 pesos. Tras esto, se dirigió a la casa de su novia. Al enterarse del hallazgo de los cuerpos, le escribió a Ozorio, reprochándole: «Ustedes la cagaron. Son mujeres y una tiene 15 años» y expresando su frustración por aparecer en las cámaras de seguridad. Entonces, decidió escapar. Ozorio lo acompañó en la huida, cruzaron la frontera hacia Bolivia y continuaron viaje hasta Perú, donde ambos fueron finalmente detenidos.
El procesamiento de «Pequeño J» lo imputa como coautor de los delitos de homicidio agravado por cometerse con el concurso premeditado de dos o más personas, con ensañamiento, con alevosía y por mediar violencia de género reiterado en tres hechos, en concurso real entre sí.

