Presión fiscal: un campo bonaerense paga hasta 13 veces más impuestos que en Santa Fe
CÓRDOBA.- La discusión sobre la presión tributaria en el sector agropecuario suele centrarse en las retenciones nacionales, pero un reciente relevamiento pone de manifiesto las abismales diferencias en las cargas fiscales a nivel provincial. Una misma explotación agrícola puede afrontar hasta 13 veces más presión tributaria en Buenos Aires que en Santa Fe, casi 12 veces más que Córdoba y 4,5 veces más que Mendoza.
El estudio, realizado por la ONG Inteligencia Colaborativa para el Desarrollo (ICD), bajo el nombre “Monitoreo Fiscal Subnacional”, concluyó que una chacra agrícola de escala media ubicada en la provincia de Buenos Aires puede soportar una carga fiscal total equivalente al 13,1% de sus ingresos anuales. Esta proporción supera ampliamente a la observada en las otras jurisdicciones analizadas: Mendoza, Córdoba y Santa Fe.
Las claves de la disparidad
Juan Pérez Naufel, director ejecutivo de la ONG, explicó a LA NACION que el análisis consideró impuestos inmobiliarios (urbano y rural), automotor, Ingresos Brutos y Sellos. Para el estudio, se tomó como modelo una chacra de 200 hectáreas de producción agrícola, que incluye un vehículo (camioneta) de cinco años de antigüedad valuado en $40 millones y un crédito anual de $5 millones para capital de trabajo, con ingresos totales anuales estimados en $136 millones.
Los resultados son contundentes: Buenos Aires se despega claramente del resto. Mientras que la presión fiscal sobre los ingresos asciende al 13,10% en Buenos Aires, en Mendoza es del 3,25%, en Córdoba del 1,02% y en Santa Fe del 0,93%.
El principal factor que explica la elevada presión fiscal en la provincia de Buenos Aires es el Inmobiliario Rural, cuya incidencia puede representar alrededor del 11,54% de los ingresos anuales del establecimiento. Este impuesto, casi por sí solo, implica la mayor parte de la carga tributaria provincial que enfrenta la explotación.
“En muchos casos, el monto que termina pagando un contribuyente depende de valuaciones fiscales, coeficientes, tramos y reglas administrativas difíciles de anticipar. Eso vuelve al sistema menos transparente y más imprevisible, especialmente para los productores agropecuarios”, detalló Pérez Naufel.
Según Pérez Naufel, la magnitud del peso impositivo no responde únicamente a las alícuotas vigentes. El problema está asociado a una combinación de valuaciones fiscales, coeficientes de actualización, escalas y criterios administrativos que terminan determinando cuánto paga efectivamente cada productor. El informe ejemplifica esta situación: dos chacras casi idénticas, con apenas 100.000 pesos de diferencia en su valuación fiscal, pueden pagar montos radicalmente distintos. Una explotación valuada en $75,1 millones tributa $600.800, mientras que otra valuada en $75,2 millones pasa a un tramo superior y debe abonar $900.621. Esto significa que con una valuación apenas 0,13% más alta, el impuesto aumenta cerca de 50%.
El contraste con otras provincias
El contraste con otras provincias es elocuente. En Santa Fe y Córdoba, los componentes de Ingresos Brutos e Inmobiliario Rural aparecen muy bajos o incluso en cero bajo ciertos supuestos y exenciones, por lo que terminan teniendo más peso relativo los impuestos de Sellos y Automotor. En Mendoza, por su parte, pesa más Ingresos Brutos que el Inmobiliario.
Otra conclusión relevante del informe es que la heterogeneidad entre provincias es aún mayor para el productor agropecuario. El reporte señala que el impuesto de Sellos opera como un “costo de transacción”, concentrando pagos relevantes en momentos puntuales como la toma de crédito y la compra o renovación de vehículos y maquinarias. Esto afecta el costo de financiamiento al gravar el crédito y la renovación de equipamiento, lo que, a su vez, impacta en la productividad y obstaculiza la innovación.
El trabajo de ICD deja planteada una pregunta de fondo para el debate tributario argentino: ¿es razonable que una misma explotación agrícola soporte una carga fiscal hasta catorce veces superior únicamente por estar ubicada en una provincia distinta?

