Sociedad

Crueldad animal en Bahía Blanca: dos universitarios mataron a patadas a un coipo y se viralizó

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Un video de extrema crueldad se viralizó el sábado por la mañana y expuso un caso de maltrato animal contra un coipo en Bahía Blanca. Durante la madrugada del viernes, dos jóvenes de la localidad de Huanguelén publicaron una grabación en la que mostraban cómo acorralaron y mataron a patadas al animal que habían encontrado la noche anterior en esa ciudad bonaerense. En las imágenes se observa además que ambos se reían y hacían bromas mientras agredían al roedor hasta provocarle la muerte.

“Alta comida son. Alta nutria, compa. Vamos a matarla que la hacemos escabeche”, decían en el video. Golpe tras golpe, el animal se retorcía sobre el suelo, pero no lograba escapar. En paralelo, se escuchaba la voz de una mujer que, sin éxito, les pedía que se detuvieran.

La indignación se viralizó en redes sociales al punto de que el presidente Javier Milei retuiteó la noticia. Numerosos usuarios comenzaron a difundir los nombres y fotografías de los acusados, incluso su localidad de origen. Circularon carteles virtuales de “se busca” con sus datos personales, lo que intensificó la presión social. Los protagonistas fueron identificados como Bautista B. e Imanol S., dos universitarios de 18 años.

La presión social no se quedó en el plano digital. En la vida pública de Bahía Blanca empezó a haber una búsqueda activa de los dos perpetradores, quienes tuvieron que huir a Huanguelén por temor a agresiones. Fuentes municipales indicaron que ambos jóvenes habrían abandonado la ciudad.

La causa judicial y los allanamientos

El lunes por la mañana, el Municipio de Bahía Blanca se presentó como parte denunciante en una causa penal contra los jóvenes que ya llevaba la Fiscalía del Departamento Judicial de Bahía Blanca. La investigación está en manos del fiscal Santiago Garrido, secretario general de aquel Ministerio Público Fiscal y director del equipo de trabajo en causas de malos tratos y crueldad contra los animales.

En diálogo con LA NACION, Garrido explicó que hubo cuatro allanamientos en las casas de los imputados tanto en Bahía Blanca como en Huanguelén. “Allí logramos secuestrar los celulares para poder peritarlos y obtener el video completo. Falta la parte final del animal donde él fallece”, explicó el fiscal, y agregó que, si bien hay evidencia suficiente, con esta medida buscan todos los detalles posibles.

En la investigación, descubrieron que después de matarlo, los dos jóvenes caminaron cargando el cadáver del coipo durante tres cuadras. Después lo dejaron en un cantero y entraron a un bar en el que estuvieron un tiempo largo. Al salir, volvieron a llevarse aquel cuerpo y lo depositaron en otro cantero afuera de la casa de uno de los imputados. La policía ecológica de la ciudad fue en búsqueda del cuerpo para hacer una necropsia; sin embargo, el cuerpo no estaba. Antes de que pudieran llegar, una persona se lo había llevado.

Desde la fiscalía explicaron que buscan hacer un cambio en la calificación original, que era maltrato animal. “Al tratarse de un animal silvestre protegido, no puede ser cazado fuera de los lugares habilitados por el gobierno provincial. Esto anula la posibilidad de acceder a un juicio a prueba, que en este caso, en el que la pena por maltrato es baja [de 15 días a un año], de estos jóvenes que no tienen antecedentes podían pedirla. Es casi una certeza que vamos a ir a juicio”, describió Garrido.

Repercusión en el ámbito académico y municipal

Las instituciones educativas a las que asisten los jóvenes también tomaron cartas en el asunto. Los protagonistas fueron identificados como universitarios de 18 años que viven y estudian en la Universidad Nacional del Sur (UNS) y en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). La UTN suspendió e inició un juicio académico en contra de uno de los imputados, mientras que la UNS está tratando el tema.

Mañana el Consejo Deliberante de Bahía Blanca sesionará sobre la declaración de ambos jóvenes como «persona no grata». Mariana Sierra, directora del área de Salud Animal y Zoonosis local, explicó que la administración tomó conocimiento del caso a través del video viral difundido por la organización proteccionista Alianza Animal. “Automáticamente nos comunicamos con ellas para ver si habían radicado la denuncia formal y si contaban con todos los elementos. Nos pusimos a disposición y tratamos de colaborar en la búsqueda del cuerpo del coipo para una eventual necropsia, algo que no fue posible. Al mismo tiempo, nos presentamos como particular damnificado en la causa porque queremos formar parte activa de este caso”, señaló Sierra a medios locales.

El coipo (Myocastor coypus) es un roedor semiacuático parecido a la nutria que habita en América del Sur, donde cumple un rol importante en los ecosistemas acuáticos. Es muy común encontrarlo entre humedales en la Argentina, aunque muchas veces llega a las ciudades. Es herbívoro, se alimenta principalmente de tallos y hojas de plantas acuáticas. De acuerdo con Sierra, este roedor no representa un riesgo directo para las personas. “Nos llaman frecuentemente cuando alguien avista alguno de estos bichitos. Nosotros vamos y lo reubicamos. No representan ningún tipo de riesgo”, añadió Sierra. Este es uno de múltiples casos de maltrato en la Bahía Blanca, según fuentes locales. Organizaciones proteccionistas remarcaron que este episodio refleja la necesidad de reforzar campañas de concientización sobre el respeto a la fauna silvestre y de aplicar sanciones ejemplares en casos de crueldad animal.

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