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Megaproyecto inmobiliario: el Colegio San Andrés de Olivos se transforma en torres residenciales con inversión de US$150 millones

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El histórico predio de la calle Nogoyá 550, que por décadas albergó una de las sedes del prestigioso Colegio San Andrés en Olivos, se prepara para una transformación radical. Con la institución educativa en pleno proceso de traslado a su nuevo campus, el terreno se convertirá en uno de los desarrollos residenciales más ambiciosos proyectados para Vicente López, con una inversión estimada en US$150 millones.

El masterplan, impulsado por los grupos WWAKE Group y Grupo Upgrade, contempla la construcción de tres torres residenciales sobre una superficie de 14.000 m². La propuesta destaca por su fuerte impronta en los espacios verdes y un concepto enfocado en el bienestar (wellness), buscando ofrecer una experiencia similar a la de un country, pero dentro del ámbito urbano.

Un proyecto de gran escala en la Isla de Olivos

La iniciativa prevé la edificación de entre 350 y 400 residencias, distribuidas en las tres torres, con tipologías de dos, tres y cuatro ambientes. Según explicó Sebastián Wolfshon, director comercial de WWAKE Group, cada torre tendrá un perfil diferente para atender a diversas demandas: una orientada a familias, otra a personas que buscan reducir el tamaño de su vivienda sin abandonar la zona, y una tercera con unidades más compactas.

Wolfshon enfatizó la singularidad del terreno:

Hoy no existen terrenos de esta escala y calidad en Vicente López. Hace bastante tiempo que veníamos buscando una oportunidad de estas características.

El predio se ubica en la Isla de Olivos, una microzona reconocida por su exclusividad, calles arboladas y baja circulación vehicular, a pocas cuadras de puntos clave como la estación Olivos del ferrocarril Mitre, el puerto y la Avenida del Libertador. Este sector, que comenzó a desarrollarse con edificios de categoría en los años 90, es descrito por operadores inmobiliarios como Daniel Salaya Romera y Maximiliano D’Aria como un barrio residencial consolidado, con amenities y seguridad privada.

La configuración urbana de la Isla de Olivos, con una única entrada y salida principal debido al sentido de circulación de sus calles, añade un plus de tranquilidad y seguridad, según los especialistas del sector. En este contexto, el terreno del San Andrés se presenta como una “rareza” por su dimensión, ya que “prácticamente no existen lotes de estas características” en la zona.

Aprobación municipal, un paso clave

Un dato crucial es que, si bien el Concejo Deliberante de Vicente López había aprobado la construcción de tres torres en el predio en 2020, desde la municipalidad actual informan que aún no se presentaron los planos del nuevo proyecto para su correspondiente aprobación. Este es un paso indispensable para que la obra pueda avanzar.

La transformación del predio es posible gracias al proceso de unificación de sedes que lleva adelante el St. Andrew’s Scots School. La institución ya trasladó los niveles de jardín de infantes y primaria a su Campus San Andrés, ubicado en el límite entre San Fernando y San Isidro. Actualmente, solo permanece funcionando el nivel secundario en la sede histórica de Olivos, mientras los desarrolladores avanzan en la elaboración del masterplan definitivo para su presentación ante el municipio.

Espacios verdes y bienestar como pilares del diseño

Uno de los aspectos más distintivos del masterplan es la dedicación de 10.000 m² de los 14.000 m² del terreno a áreas verdes, amenities y bienestar. Esto equivale a una manzana entera de espacios comunes, con un gran parque central que funcionará como corazón del complejo.

La idea que tenemos es la de generar una sensación similar a la de vivir en un country, pero dentro de la ciudad. Hoy el nuevo lujo tiene que ver con el bienestar, el movimiento, el contacto con la naturaleza y vivir mejor durante más tiempo,

sostuvo Wolfshon.

Los servicios contemplados incluyen piscinas, gimnasio, espacios para mascotas, sectores de recuperación física y áreas vinculadas al wellness y la longevidad. El proyecto también buscará aprovechar las vistas abiertas y la cercanía con el río, uno de los principales atractivos de la zona.

La comercialización aún no tiene fecha definida, pero las empresas anticipan que la preventa se abrirá una vez concluido el masterplan y obtenidas las aprobaciones. En la Isla de Olivos, los desarrollos más nuevos ya alcanzan valores de entre US$4500 y US$5000 por m², cifras comparables a proyectos premium de Palermo.

Con una duración estimada de seis años, el objetivo es crear una propuesta que redefina la manera de vivir la ciudad, con mayor bienestar y conexión con la naturaleza, según Nicolás Schnaider, director comercial de Grupo Upgrade. Los desarrolladores reportan interés tanto de inversores locales como de Europa y Estados Unidos.

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