Indio Solari y Virginia Mones Ruiz: la historia de amor que se mantuvo lejos de los flashes
Virginia Mones Ruiz, conocida por el Indio Solari como “Viru”, “Viruta” o “La Flaca”, fue la compañera incondicional y el gran amor del músico durante 45 años. Su relación, que comenzó a principios de 1981, se caracterizó por un profundo resguardo de la intimidad, especialmente tras el nacimiento de su hijo Bruno en febrero de 2000, y se mantuvo alejada del ruido mediático hasta el final de sus días, en el mismo hogar donde el artista se encontró con la muerte.
La pareja se casó en 1988 y, a pesar de la enorme exposición del Indio Solari, lograron construir un espacio privado. “Nos conocimos promediando el verano del año ’81. Años después, cuando escuché por primera vez ‘Me quedo contigo’, por Los Chunguitos, encontré las palabras que describían mi amor. Hoy, 40 años después, lo siguen haciendo…Feliz día a los que tienen un amor para cantarle, y a los que no, sigan preparándose para cuando llegue”, escribió Virginia en su cuenta de Instagram el 14 de febrero de 2021, en una de sus pocas declaraciones públicas.
El inicio de una vida juntos en La Plata
El propio Indio Solari relató los detalles de aquel primer encuentro en su autobiografía oficial Recuerdos que mienten un poco (2019), escrita a partir de sus conversaciones con el periodista Marcelo Figueras. “Virginia era amiga del secundario de la mujer del Mufercho [Sergio Martínez, el primer maestro de ceremonias y monologuista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota]. Nos cruzamos en La Plata, en lo de mi amigo Piti. Acababa de terminar la experiencia del Alex en la costa y volví a La Plata sin un mango. Me quedé en lo de Piti y ahí encontré a la Flaca. Nos ligamos el mismo día en que nos conocimos”, contó el cantante.
Los primeros años de la pareja estuvieron marcados por la precariedad y una vida itinerante. “Con Virginia anduvimos un tiempo saltando de casa en casa. Nuestros libros y nuestros discos iban quedando atrás, en compensación por la hospitalidad. Íbamos livianitos de cosas”, recordó Solari en sus memorias. Finalmente, encontraron refugio en un galpón de la familia de Virginia, que transformaron en su hogar.
Durante esa época, antes de la explosión de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, el Indio Solari trabajó como secretario en un hogar de niños en Once, mientras Virginia se desempeñaba como bibliotecaria en el mismo colegio. Fue ella quien lo alentó a dejar ese empleo para dedicarse de lleno a la música. “Ella me decía: ‘Te estás haciendo mala sangre, ganás más durante los fines de semana. ¡Se te está agriando el espíritu!’. Y yo sabía que, si dejaba el hogar, podía dedicarme a Patricio Rey y hacer cosas que, hasta entonces, solo hacía a las apuradas”, reveló el músico.
El amor inmortalizado en canciones
“En general, mis letras no son muy felices, pero, contra lo que aparenta la materia que hay en el álbum, todo pivota alrededor de una canción de amor, que es genuina y que se la dediqué a mi compañera.”
En 2007, en una entrevista con LA NACION previa al lanzamiento de Porco Rex, su álbum con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, el Indio Solari reflexionó sobre “Y mientras tanto el sol se muere”, una de las canciones más emotivas del disco, dedicada a Virginia. “Sinceramente, tengo la suerte de disfrutar del amor y lo que veo hoy en día es que el amor está siendo desacreditado, ridiculizado permanentemente, como si fuera algo malo o una tontera inexistente, qué sé yo… Entonces, creo que no está de más que alguien que no lo ve de esa manera agregue a toda la información que hay un álbum que gira en torno a una canción de amor”, expresó.
El artista profundizó en el significado de la letra, que habla de una conexión que trasciende la existencia terrenal. “Esa canción en particular habla de alguien que marca la intención de encontrarse con otra persona aún después de la muerte, alguien que no tiene una religión efectiva que lo ampare, pero aún así dice ‘te voy a buscar y te voy a encontrar, en la inmensidad, en la oscuridad’. Uno no vuelve virgen del amor, creo que debe haber una sola oportunidad de enamorarse en la vida, hablando de algo que va más allá del enamoramiento circunstancial, cuando uno encuentra la necesidad de compartir la intimidad más profunda con una persona sin la cual la vida no tiene mucho significado…”, concluyó Solari, dejando en claro la profundidad de su vínculo con Virginia.

