Sociedad

Crimen de Lautaro Servín: un fondo de pantalla, pericias balísticas y una metalera permitieron dar con los acusados

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La investigación por el crimen de Lautaro Servín, el adolescente de 17 años asesinado por motochorros cuando defendía a su padre en San Francisco Solano, logró dar un paso decisivo. Efectivos de la Policía Bonaerense detuvieron a dos jóvenes acusados de ser los autores materiales del homicidio. La captura de ambos fue posible gracias a una minuciosa pesquisa que combinó el cotejo balístico de tres vainas servidas, el análisis de cámaras de seguridad, el rastreo de una metalera utilizada como aguantadero y la foto de fondo de pantalla hallada en el teléfono celular de uno de los sospechosos.

El trágico ataque camino a la escuela

El hecho ocurrió el pasado 23 de junio, cerca de las 7.40, en la calle Rivadavia, entre Torcaza y Benteveo, en la localidad de San Francisco Solano, partido de Almirante Brown. Lautaro caminaba junto a su padre, Marcelo, rumbo al colegio secundario donde cursaba su último año con la ilusión de estudiar para ser profesor de educación física. En ese trayecto fueron sorprendidos por dos delincuentes armados a bordo de una moto.

Durante el asalto se escucharon tres disparos iniciales y el padre del joven tropezó y cayó al piso. Aterrado por la situación, Lautaro intervino de inmediato para auxiliar a su papá. Fue en ese momento cuando los agresores gritaron

«¡No murió! ¡No murió!»

y volvieron a abrir fuego. Según relataron testigos, también se escuchó la orden

«¡Matalo, matalo!»

. Una de las balas impactó en la espalda del adolescente, atravesando la mochila que llevaba puesta para ir a clases. Un vecino, miembro de la Prefectura Naval Argentina, salió a la vereda y realizó disparos al aire para ahuyentar a los asaltantes, quienes escaparon del lugar. Lautaro fue trasladado de urgencia al Hospital Oñativia de Rafael Calzada, donde lamentablemente falleció.

La pista de la metalera y la prueba balística

La causa quedó bajo la órbita de los detectives del Departamento Homicidios de la DDI de Lomas de Zamora y la Superintendencia de Seguridad Región AMBA Sur II. A partir del relevamiento de las cámaras públicas y privadas, se determinó la ruta de fuga de los asaltantes, estableciendo que provenían del barrio 2 de Abril, puntualmente de la calle El Jilguero al 2300.

Las tareas de campo permitieron identificar que una banda conformada por al menos cinco jóvenes utilizaba como punto de encuentro la metalera «El Torcido», un predio donde además residía uno de los sospechosos. Asimismo, los investigadores cruzaron información y constataron que apenas 15 minutos antes del ataque a Lautaro, los mismos delincuentes habían robado una motocicleta en Rafael Calzada.

Un elemento determinante para cercar a los acusados provino de una causa previa caratulada como

«abuso de armas»

, ocurrida a mediados de mayo, en la que un menor de 17 años le había disparado a un vecino. En aquella ocasión se secuestró una vaina servida calibre 9 milímetros. La Policía Científica de Lomas de Zamora comparó ese proyectil con los dos casquillos recolectados en la escena del crimen de Lautaro. La pericia arrojó un resultado

«altamente positivo»

, confirmando que las tres vainas habían sido percutadas por la mismísima arma de fuego.

El fondo de pantalla y las dos detenciones

Con estos elementos, la Justicia ordenó siete allanamientos donde se incautaron prendas de vestir y teléfonos celulares. El análisis de las conversaciones reveló que los familiares de uno de los sospechosos sabían de su participación en el crimen y planificaban maniobras para ocultar pruebas. Al revisar el teléfono personal del menor de 17 años, los peritos descubrieron un dato revelador: la foto de fondo de pantalla lo mostraba a él mismo sobre una moto Honda GLH con tanque negro, cachas grises y guardabarros rojo, vehículo idéntico al utilizado el día del homicidio.

Con la causa derivada al Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, la detención del menor se concretó tras un procedimiento de rutina del Comando de Patrullas de Almirante Brown, que lo interceptó mientras circulaba sin documentación a bordo de una Honda Twister. Al ser trasladado a la comisaría, el sistema arrojó el pedido de captura activo por el homicidio.

Poco después, tras notificar a los familiares del avance de la causa, el segundo sospechoso, identificado como Lautaro Franco (18), se presentó voluntariamente y quedó detenido en la Comisaría 6ª de Lomas de Zamora. El fiscal Ignacio Colaso, a cargo de la Fiscalía de Menores N° 2 de Lomas de Zamora, imputó a ambos por el delito de

«homicidio criminis causa y robo agravado»

. El menor fue derivado a un instituto de menores en La Plata, mientras que el joven de 18 años permanece alojado en la seccional policial a la espera de sus respectivas declaraciones indagatorias.

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