Temporal en Mendoza: más de 1.500 camiones están varados y sigue cerrado el Paso Cristo Redentor
Un temporal histórico de nieve en la cordillera de los Andes mantiene paralizada la Ruta Nacional 7 y provocó el cierre indefinido del Paso Internacional Cristo Redentor, el principal paso fronterizo entre la Argentina y Chile. Como consecuencia directa de las intensas nevadas y la acumulación de más de dos metros de nieve en la alta montaña, más de 1.500 camiones de carga se encuentran varados a la espera de que mejoren las condiciones meteorológicas para retomar el viaje.
Vías bloqueadas y asistencia a los transportistas
Las mayores complicaciones se concentran en la localidad de Uspallata y en el este de la provincia de Mendoza, donde los choferes deben resistir las bajas temperaturas en paradores y estaciones de servicio. Ante la imposibilidad de avanzar, los conductores solicitaron una mayor oferta de servicios e infraestructura para afrontar la espera, que para muchos ya alcanza la semana de duración. Además de la paralización del transporte comercial, el operativo de emergencia desplegado en la zona debió concretar la evacuación de más de 100 personas, entre pobladores locales, trabajadores y turistas que habían quedado aislados en la montaña.
“No es fácil pasar varios días en la montaña, pero tenemos que ser agradecidos por la asistencia que recibimos, ya sea en mercadería y sanitaria. Se necesita más infraestructura y servicios para poder pasarla mejor y con alguna comodidad. Estamos casi todo el tiempo adentro del camión”, describió Carlos, un transportista chileno resguardado en Uspallata.
Trabajos de despeje y la expectativa del turismo
Las tareas de limpieza sobre la calzada avanzan de forma lenta debido a la incesante precipitación y al constante desprendimiento de rocas sobre el camino. Actualmente, el personal de Vialidad Nacional solo permite el tránsito vehicular interno con cadenas obligatorias hasta Punta de Vacas. Desde las autoridades aduaneras aclararon que el trabajo operativo se evalúa hora a hora, supeditado a la evolución de un fenómeno climático que, según pronósticos meteorológicos, podría mantener jornadas de precipitaciones intermitentes hasta mediados de agosto.
En paralelo, el sector turístico vive la nevada con prudencia y expectativa. En parques de nieve emblemáticos como Penitentes y Los Puquios, las cuadrillas realizan tareas de mantenimiento con dotaciones reducidas para alistar las pistas de cara a una eventual habilitación segura. A pesar de las restricciones de circulación, miles de visitantes se desplazaron hacia la precordillera para observar el paisaje invernal, mientras los operarios aguardan que afloje el temporal para coordinar la reapertura plena de la traza vial.

