Política

Elecciones 2025: un estudio advierte que Javier Milei necesita ampliar su base para asegurar la reelección

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A poco más de un año de las elecciones legislativas, el escenario político argentino comienza a configurarse bajo un clima de marcada polarización e incertidumbre. Según el último estudio de la consultora D’Alessio-IROL/Berensztein, si los comicios fueran este domingo, el peronismo bajo la marca Fuerza Patria lideraría la intención de voto con un 32%, seguido por La Libertad Avanza (LLA) con un 26% y el Pro con un 18%. Estos números encienden las alarmas en la Casa Rosada y exponen la necesidad del presidente Javier Milei de moderar su discurso y ampliar su coalición para garantizar la gobernabilidad y sus aspiraciones de reelección.

Los números de la polarización y el humor social

El informe de los Indicadores de Preferencias Políticas revela que el oficialismo cuenta con un piso electoral consolidado pero insuficiente para asegurar una victoria holgada. Proyectando indecisos y votos impugnados, el peronismo se acercaría al 35% de los sufragios, una cifra similar a la obtenida por Sergio Massa en las elecciones generales de 2023. En términos de identificación partidaria, solo el 15% del electorado se identifica hoy con LLA, frente al 27% de Fuerza Patria y el 21% del Pro.

La gestión económica sigue siendo el principal condicionante de la opinión pública. El Monitor de Humor Social de las mismas firmas advierte que casi dos tercios de los encuestados afirman estar peor que el año pasado, mientras que menos de un tercio percibe una mejora en su situación actual. Sin embargo, persiste una expectativa de futuro: el 40% cree que su situación económica personal mejorará el próximo año, coincidiendo con el nivel de aprobación de la gestión de LLA. En tanto, la imagen positiva de Javier Milei se sitúa en un 36%.

El pragmatismo oficialista y los «dadores de gobernabilidad»

Ante este panorama complejo, el Gobierno ha comenzado a desplegar una estrategia más pragmática, flexibilizando su relación financiera con los gobernadores provinciales. Esta dinámica se apoya en la fragmentación de la oposición y en la aparición de sectores dispuestos a colaborar para evitar crisis de gobernabilidad institucional. Entre ellos se destacan mandatarios peronistas de provincias como Catamarca, Salta y Tucumán, así como sectores del radicalismo en Corrientes y Mendoza, referenciados en figuras como Alfredo Cornejo, a quienes en el ámbito político ya se apoda como «radicales con peluca».

Incluso dentro del peronismo se registran admisiones sobre la necesidad del ajuste fiscal tras la gestión de Alberto Fernández. Un exministro de esa administración reconoció bajo reserva:

«Alguien tenía que arreglar ese quilombo»

La mirada del mercado y los desafíos de Milei

La sustentabilidad del programa económico y la capacidad de pago de la deudas siguen bajo la lupa de los inversores internacionales. A pesar de los esfuerzos oficiales por transmitir tranquilidad, persisten dudas sobre el financiamiento y el riesgo de una nueva corrida cambiaria el próximo año, un temor que comparte el ministro de Economía, Luis Caputo. Un inversor extranjero consultado para el informe señaló:

«Toto está pensando en eso, será cuestión de reforzar la confianza y consolidar una estrategia electoral que convenza al mercado de las chances de reelección»

En este marco de desconfianza, un artículo de la agencia Bloomberg titulado «Mientras el aura de Milei se desvanece, la Argentina comienza a buscar una tercera vía» reavivó los debates sobre la viabilidad de una alternativa política que supere la grieta entre el oficialismo y el kirchnerismo liderado por Axel Kicillof. Para contrarrestar esta tendencia, analistas sugieren que el Presidente debe cambiar su estrategia comunicativa.

«Resulta imperioso que Milei modere su discurso, evite las agresiones y trate de seducir al electorado independiente, que de alguna manera debe olvidar los casos de presunta corrupción»

Esta recomendación, formulada por un experto en comunicación electoral en un seminario privado, resume el dilema de un oficialismo que, de cara a los próximos 15 meses, enfrenta el desafío de transformar su núcleo de apoyo duro en una mayoría política sostenible.

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