Selección argentina: cómo es el plan científico para recuperar a los jugadores antes de la semifinal con Inglaterra
En la previa del trascendental choque de semifinales de la Copa del Mundo entre la selección argentina e Inglaterra, los detalles de la preparación física y mental de los jugadores cobran un protagonismo absoluto. El reconocido médico Jorge Tartaglione analizó en la pantalla de LN+ el complejo proceso fisiológico que atraviesa el plantel para lograr una recuperación óptima en apenas 72 horas, el tiempo límite que separa a un deportista de elite del agotamiento extremo tras un partido de alta competencia.
Según el especialista, el proceso de restauración física post-partido se sostiene sobre tres grandes ejes: la nutrición inmediata, las terapias físicas y, por encima de todo, el descanso. Al finalizar el encuentro, los profesionales priorizan la ingesta de carbohidratos y proteínas mediante sustancias lácteas para estabilizar los niveles de azúcar en sangre. No obstante, Tartaglione fue categórico al señalar el factor determinante:
“El pilar más importante es el sueño. Los deportistas tienen que dormir entre 8 a 10 horas”
Para alcanzar ese estándar de descanso en un escenario de altísima tensión, el cuerpo técnico y los futbolistas recurren a estrategias específicas. El médico reveló que jugadores como Alexis Mac Allister implementan rutinas que combinan la psicología y la tecnología, como la escritura de vivencias diarias antes de acostarse para descargar tensiones y el uso de luz infrarroja. “El teléfono lo que tiene es luz azul, eso lo que hace es que te baja una cosa que se llama melatonina. Y al bajarte esa, que es la hormona del sueño, no dormís. En cambio, la luz roja, la luz infrarroja, lo que hace es incrementarte los valores de melatonina”, detalló.
La ciencia de la recuperación muscular
Más allá del sueño, el cuerpo médico de la Selección trabaja contrarreloj utilizando técnicas de vanguardia para mitigar la inflamación y la fatiga muscular acumulada tras el partido de cuartos de final ante Suiza. Tartaglione describió que los futbolistas realizan baños de inmersión en agua fría para reducir la inflamación, utilizan prendas de compresión en las piernas para remover el ácido láctico y se exponen a la terapia lumínica. Estas intervenciones regulan los niveles de cortisol y permiten controlar la excitación nerviosa necesaria para volver a competir al máximo nivel.
Asimismo, el cardiólogo destacó la ventaja biológica que poseen los atletas de elite frente al ciudadano común debido a su riguroso entrenamiento. “Están tan entrenados que tienen mayor cantidad de energía, es como la usina del cuerpo”, explicó al referirse a la mayor densidad de mitocondrias en las células musculares de los futbolistas. En sintonía con estas advertencias sobre la exigencia física y el impacto de la tensión en la salud cardiovascular, como informó este medio Salud cardiovascular: las cuatro alertas de infarto que Jorge Tartaglione advierte antes de la semifinal, la presión del entorno también juega un rol clave.
Finalmente, Tartaglione trazó un paralelismo entre los protagonistas del campo de juego y los espectadores, asegurando que “el hincha sufre más que el jugador de fútbol” porque carece del control de la situación de juego. Además, advirtió sobre los peligros de la denominada “emoción extrema” durante los 90 minutos de partido: ante una descarga masiva de adrenalina, los aficionados pueden perder la noción del riesgo físico y realizar acciones imprudentes que pongan en peligro su salud.

