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Mundial 2026: la Scaloneta busca otra final histórica ante Inglaterra con un Messi inoxidable

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La Selección Argentina volvió a meterse en las semifinales de la Copa del Mundo y mantiene vivo el sueño del bicampeonato en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Con un andar firme que combinó momentos de brillo y otros de pura resistencia física, el equipo dirigido por Lionel Scaloni se metió entre los cuatro mejores del torneo tras disputar seis encuentros, con un saldo de 17 goles a favor y seis en contra. Ahora, el destino le depara un cruce de máxima tensión histórica, futbolística y geopolítica: Inglaterra.

El camino de la resiliencia en Norteamérica

El trayecto de la «Scaloneta» en este certamen ratificó la vigencia de un plantel que sabe sufrir y reinventarse. Tras superar la fase de grupos sin mayores sobresaltos, el seleccionado nacional sorteó con éxito las fases de eliminación directa: venció al aguerrido representativo de Cabo Verde, revirtió un duro partido ante Egipto y, finalmente, destrabó un cerrado duelo ante Suiza gracias a un gol clave de Julián Álvarez, quien volvió a ser fundamental para el andamiaje ofensivo del equipo.

A pesar del desgaste físico acumulado y la falta de cambio de ritmo en algunos pasajes de los últimos partidos, el amor propio y la jerarquía individual sostuvieron la ilusión argentina. Este grupo, que alcanzó su punto máximo de rendimiento en Qatar, demuestra una resiliencia única para competir al máximo nivel y estirar una era dorada que ya se ubica entre las más importantes del deporte nacional junto a la Generación Dorada del básquetbol.

Messi ante su primer clásico contra Inglaterra

El gran foco de atención de la semifinal estará puesto, de manera inevitable, en Lionel Messi. A sus 39 años, el capitán argentino sigue siendo el faro futbolístico y espiritual del equipo. El partido del próximo fin de semana marcará un hito inédito en su legendaria carrera: será la primera vez que enfrente formalmente a la selección de Inglaterra.

Con un registro histórico de 205 partidos internacionales, 125 goles y 63 asistencias con la camiseta albiceleste, el astro rosarino buscará guiar al equipo a una nueva final antes del partido decisivo del 19 de julio. La devoción de sus compañeros y el deseo colectivo de regalarle un cierre de película a su etapa en la Selección funcionan como el principal motor anímico para un plantel que no se conforma con lo conseguido.

La mochila de 60 años que carga el rival

Del otro lado estará una Inglaterra plagada de estrellas de la Premier League, liderada en cancha por figuras de la talla de Harry Kane y Jude Bellingham. Sin embargo, el combinado británico arrastra una presión asfixiante sobre sus hombros: acumula seis décadas sin poder disputar una final del mundo desde su consagración como local en 1966.

A pesar del poderío ofensivo inglés, el cuerpo técnico de Scaloni ya analiza las falencias defensivas y las dudas que mostró su arquero a lo largo del torneo. Los británicos sufrieron para avanzar y contaron con la fortuna de que el temible delantero noruego Erling Haaland padeciera el agobiante calor húmedo de Miami, lo que mermó su rendimiento y le impidió capitalizar las vacilaciones de la última línea inglesa.

La mesa está servida para un clásico histórico que paralizará al planeta fútbol. Aunque nada dura para siempre, la Selección Argentina viaja a la última semana del Mundial decidida a demostrar que su fuego sagrado sigue intacto.

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