Impacto climático: diez heladas consecutivas dañaron la producción hortícola del Gran Santa Fe
El cinturón hortícola del Gran Santa Fe sufre un nuevo revés climático debido al impacto de diez heladas consecutivas registradas desde el pasado 26 de junio. Las bajísimas temperaturas paralizaron el crecimiento de las plantas y deterioraron la calidad de las verduras de hoja en un área productiva de 1.200 hectáreas que ya venía muy golpeada por graves inundaciones hace apenas tres meses.
Desde la Sociedad de Quinteros de Santa Fe señalaron que este invierno se presenta mucho más crudo que el del año anterior, afectando la fisonomía y el rendimiento de variedades muy sensibles. Guillermo Beckmann, presidente de la entidad que agrupa a los productores locales, detalló las consecuencias del frío extremo sobre la mercadería que actualmente llega a los consumidores de la región.
“El frío dañó mucho los cultivos, pero de todas las verduras con daños, la más afectada es la lechuga, que se va tornando amarillenta y pierde calidad. También resultaron perjudicadas la rúcula y la achicoria. Lamentablemente eso hace que la producción que llega actualmente al consumidor de la región, no tenga la calidad que siempre ofrecimos”
El impacto en los cultivos y las estrategias de defensa
Las heladas permanentes actúan como un freno para el desarrollo biológico de las plantas. En las zonas más bajas del cordón verde, el brócoli —un cultivo típicamente invernal— también registra serios inconvenientes debido a que la escarcha se asienta en el corazón de la planta y amenaza con echarla a perder por completo al tornarla de color negro. Para mitigar los efectos del clima, los productores recurren al riego constante para aportar humedad al suelo y colocan estructuras de media sombra, aunque el viento helado logra sortear estas barreras físicas.
A pesar del panorama adverso, la entidad llevó tranquilidad a la población al descartar que se produzca un faltante de mercadería o un aumento repentino en los precios de las verduras de hoja en el mostrador. Esto se debe a que los quinteros ya tenían sembrado el 90% de las tierras y a que el nivel de consumo se mantiene calmo, volcado mayoritariamente hacia hortalizas pesadas de estación como papas, batatas, calabazas y zapallos, ideales para las comidas de olla de la temporada invernal.
“Por suerte, los quinteros ya tenían el 90% de las hectáreas sembradas. Eso significa que aún, cuando el daño es evidente, todavía queda mucha producción pendiente. Además, las ventas están tranquilas por razones de consumo”
La sombra de El Niño y el reclamo a los municipios
La preocupación de los quinteros santafesinos no se limita al invierno actual. El sector mira con desconfianza las proyecciones meteorológicas que anticipan la influencia del fenómeno de El Niño con lluvias intensas a partir de la primavera. Cabe recordar que, hace tres meses, las precipitaciones anegaron la región y provocaron pérdidas casi totales en la producción de verduras de hoja.
Ante este escenario, la Sociedad de Quinteros formalizó un pedido de asistencia preventiva a los municipios de Santa Fe, Recreo y Monte Vera. Los productores exigen la limpieza urgente y el mantenimiento de los canales de desagüe para facilitar el rápido escurrimiento del agua ante eventuales tormentas y evitar que se repita el colapso productivo del otoño pasado.

