Retenciones al campo: Javier Milei reavivó la expectativa del sector antes de la Rural de Palermo
El presidente Javier Milei volvió a enviar un fuerte guiño al sector agropecuario en la antesala de la 138° Exposición Rural de Palermo, un escenario clave donde el campo aguarda definiciones concretas. Durante su discurso por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia en Tucumán, el jefe de Estado ratificó que la eliminación de las retenciones se mantiene como uno de los objetivos centrales de su administración, aunque supeditó el ritmo de esta medida al sostenimiento del equilibrio fiscal.
La promesa oficial condicionada al superávit
La declaración presidencial llega en un momento de fuerte expectativa para las entidades rurales y la cadena exportadora, que tradicionalmente utilizan la muestra de Palermo a fines de julio para dialogar sobre las políticas hacia el sector. Milei, quien desde la campaña electoral califica a los derechos de exportación como un tributo altamente distorsivo, reiteró su compromiso de avanzar de forma gradual en su remoción.
«Las retenciones al campo despojaron al interior productivo de todo su potencial durante décadas, y cuya eliminación es una de nuestras principales prioridades en la medida que el superávit lo permita»
El mandatario vinculó directamente cualquier alivio impositivo adicional con la solidez de las cuentas públicas de la administración nacional. «Llevamos más de dos años con superávit fiscal, desendeudando a un país que vivía sometido por el flagelo de la deuda permanente», remarcó en el tramo final de su exposición en Tucumán, defendiendo el rumbo macroeconómico.
El cronograma de reducción vigente: Decreto 423/2026
La señal política se apoya en el esquema de reducción progresiva que el Gobierno formalizó en junio pasado mediante el Decreto 423/2026. Esta normativa diferenció el tratamiento impositivo entre los cultivos de invierno y de verano, atendiendo a los tiempos de siembra y comercialización de cada producción agroindustrial.
Para el trigo y la cebada, la normativa aplicó una rebaja inmediata de la alícuota para los granos, que pasó del 7,5% al 5,5%. Asimismo, se establecieron nuevos derechos de exportación para subproductos industriales como harinas, sémolas, almidones y malta, con tasas que oscilan entre el 1% y el 3,5% según el caso.
En cuanto a la soja, el cultivo que mayor volumen de recaudación representa, el decreto estructuró un sendero de reducción a mediano plazo. El poroto, que actualmente tributa un 24%, iniciará en enero próximo una baja mensual de un cuarto de punto para situarse en el 21% en diciembre de 2027. Posteriormente, durante 2028, se aplicará una reducción de medio punto porcentual por mes hasta alcanzar una tasa del 15% en diciembre de 2028. El cronograma también abarca a los aceites, harinas y pellets derivados.
Por su parte, el maíz y el sorgo verán disminuir sus retenciones de manera progresiva: pasarán del 8,5% en 2026 al 7,5% a finales de 2027, para finalmente estabilizarse en el 5,5% a partir de diciembre de 2028. En la cadena del girasol, se determinaron exenciones para variedades específicas y bajas escalonadas en los aceites, que descenderán de alícuotas de entre 2,5% y 4,5% en 2026 a niveles de entre 1% y 3% hacia fines de 2028.
La expectativa del campo en Palermo
Con este marco regulatorio ya en marcha, el foco de la Mesa de Enlace y los exportadores está puesto en la inauguración oficial de la muestra de Palermo. El sector agropecuario espera que el Presidente aproveche la tradicional tribuna ruralista para profundizar los anuncios de desregulación o, eventualmente, acelerar los plazos del esquema de reducción impositiva.
A pesar de la insistencia oficial sobre la rigidez del frente fiscal como limitante para acelerar las reformas, los productores sostienen que la quita de la presión impositiva es una condición indispensable para dinamizar la inversión y potenciar las exportaciones del motor económico del país.

