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Circuito Messi: el recorrido por los murales y rincones de Rosario que forjaron la vida del ídolo

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Rosario, la ciudad que vio nacer a Lionel Messi el 24 de junio de 1987, se consolidó como un museo a cielo abierto dedicado a la vida y trayectoria del capitán de la selección argentina. A través del autodenominado «Circuito Messi», un recorrido que entrelaza el arte urbano con los rincones clave de su infancia y adolescencia, vecinos y turistas pueden desandar el camino del astro del fútbol mundial antes de su histórico salto a Barcelona.

La propuesta cultural, que reúne imponentes murales y sitios emblemáticos de su etapa formativa, busca devolverle al ídolo parte del legado que le otorgó al deporte nacional. Este circuito no solo funciona como un homenaje visual, sino que también resalta el valor social de su figura en el tejido urbano rosarino, donde cada rincón conserva anécdotas de su niñez. Como informó este medio Rosario inmortaliza a Messi: un recorrido por los murales y sitios que forjaron la leyenda, la ciudad santafesina mantiene viva la memoria de sus primeros pasos futbolísticos.

El proyecto artístico cobró un nuevo impulso tras la consagración de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022. Artistas locales como Lisandro «Lichi» Urteaga, Marlene Zuriaga, Gabriel Griffa, Facundo Roma y el brasileño Paulo Consentino, con el apoyo de la marca Alba Pinturas, fueron los encargados de plasmar sobre las paredes de Rosario los hitos que marcaron la vida de la «Pulga».

Los murales emblemáticos del barrio La Bajada

El itinerario tiene su epicentro en el barrio La Bajada, en la zona sur de Rosario, donde se encuentra la casa de la familia Messi. En la propiedad ubicada en Estado de Israel 525, los artistas pintaron una obra de más de 70 metros cuadrados que conmemora la obtención de la Copa América. A pocos metros, en la misma cuadra, el mural «Campeones del Mundo» retrata el instante en que el 10 besa la Copa del Mundo en 2022, un sueño que comenzó en esas mismas calles de tierra.

A estas intervenciones se suma el mural «De otra galaxia y de mi barrio», ubicado en la intersección de las calles Azara y Buenos Aires, pintado durante la Copa América de 2021. La obra muestra el rostro de Messi en primer plano con dos botines colgando de su cuello, uno negro y otro dorado, simbolizando su doble identidad como estrella mundial y pibe de barrio. En total, el vecindario cuenta con 34 murales que rinden tributo al capitán.

De Grandoli a la Escuela Las Heras

El recorrido histórico se traslada también al Club Abanderado Grandoli, el potrero donde un Messi de apenas cuatro años jugó su primer partido por insistencia de su abuela Celia, origen de su clásico festejo con los dedos apuntando al cielo. Frente a la institución, en la Torre 6 de los monoblocks de Sánchez de Thompson y Gregorio de Laferrere, se despliega el imponente mural «De otra Galaxia y de Grandoli», una estructura de 360 metros cuadrados que narra su infancia.

La educación formal del astro también forma parte del circuito. En la Escuela N° 66 «General Las Heras», donde sus maestras lo recuerdan como un alumno tímido, se conserva un mural realizado en 2015 por el artista brasileño Paulo Consentino. Además, en la Plaza Hernández, dentro del predio escolar, un tanque de hormigón de 50 metros cuadrados fue transformado en una réplica de la Copa del Mundo de Qatar, consolidando el sentido de pertenencia de las nuevas generaciones.

El gigante de la costanera y los templos del fútbol

El punto más monumental del circuito se encuentra en avenida Libertad al 300, cerca del Monumento Nacional a la Bandera. Allí se erige «De otra galaxia y de mi ciudad», un mural de 69 metros de altura y 534 metros cuadrados que domina la costanera central del río Paraná. Recientemente, la obra fue renovada por el equipo de Imagina Pintura Mural para añadir las tres estrellas mundialistas sobre el escudo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y un gran «gracias» en la parte superior.

“La pintura tiene más poder del que creemos. Es la posibilidad de transformar, de inmortalizar, de embellecer y honrar incluso a quienes una nación admira. Nuevamente nos encontramos con la alegría de darle vida a este mural para inmortalizar su legado en su ciudad natal”, afirmó Henrique Striker, presidente de AkzoNobel Argentina.

Finalmente, el circuito se complementa con visitas a El Coloso del Parque, el estadio de Newell’s Old Boys donde Messi se formó en la escuela de fútbol infantil «Malvinas Argentinas». Los registros de la Asociación Rosarina de Fútbol detallan que Messi fue inscripto el 30 de marzo de 1994, acumulando una asombrosa marca de 234 goles en 176 partidos durante su etapa infantil. El trayecto culmina en el Museo del Deporte, emplazado en el antiguo Batallón 121, en cuyo subsuelo se exhiben el Balón de Oro y el Botín de Oro donados por el propio futbolista.

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