Narcotráfico: Desbaratan búnker de «Los Rayitos» en Villa Bosch que usaba menores para vender cocaína
Una investigación de casi dos meses culminó con la desarticulación del búnker de “Los Rayitos”, una organización dedicada a la venta de drogas al menudeo que operaba desde una vivienda en Villa Bosch, partido de Tres de Febrero. El procedimiento resultó en la detención de seis personas, incluido un menor de edad, y el secuestro de cocaína fraccionada, dinero en efectivo y elementos para el estiramiento y empaquetado de estupefacientes.
El operativo, llevado a cabo por efectivos de la Delegación San Martín de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la policía bonaerense, contó con el apoyo fundamental de las imágenes del 3F COM (Centro de Operaciones y Monitoreo de Tres de Febrero). La causa se tramita por infracción a la Ley 23.737, con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°16 del Departamento Judicial de San Martín, a cargo del fiscal Raúl Germán Martínez.
La investigación y la reincidencia del búnker
La pesquisa se inició en mayo a partir de información que vinculaba una propiedad en la calle 17 de Agosto al 700 con la venta frecuente de cocaína. Durante semanas, los investigadores realizaron tareas de inteligencia, vigilancias encubiertas y relevamientos, apoyándose en las cámaras fijas y domos de seguridad pública para seguir los movimientos y acumular pruebas.
Un dato que sorprendió a los investigadores es que el inmueble ya había sido allanado a fines de marzo en otra causa por comercialización de estupefacientes. En aquella ocasión, una de las principales investigadas había sido detenida y posteriormente obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria, que cumplía precisamente en la misma vivienda donde, según la nueva investigación, el punto de venta de drogas continuaba funcionando.
Modalidad de operación y el rol de los menores
Según la investigación, la vivienda, de características similares a un conventillo, había sido acondicionada como un búnker. La organización distribuía las tareas: algunos se encargaban de la venta directa, otros actuaban como “satélites” o campanas para alertar sobre la presencia policial, y un tercer grupo preparaba y fraccionaba las dosis. La hipótesis principal es que, lejos de desarticularse, la banda habría continuado operando desde el mismo domicilio, manteniendo su estructura y recurriendo incluso a menores de edad para sostener la comercialización y dificultar el accionar policial.
La maniobra final para el allanamiento fue la intervención de un “agente revelador”, autorizado por la fiscalía, que ingresó al domicilio para simular una compra de droga y exponer el ilícito. Tras esto, los uniformados irrumpieron en el lugar y secuestraron 40 gramos de cocaína distribuidos en 127 envoltorios plásticos termosellados, 125.500 pesos en efectivo, cuatro teléfonos celulares, sustancias de corte y una máquina termoselladora.
Entre los seis detenidos, un adolescente quedó bajo la órbita del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil por su presunta participación en la comercialización de droga. Con los detenidos a disposición de la Justicia y el búnker clausurado, la fiscalía continuará con el análisis de los teléfonos celulares y la documentación para determinar posibles vínculos con otros puntos de venta o proveedores.

