Simplificación en el Senasa: el organismo derogó 42 normas de protección vegetal por obsoletas
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) eliminó este martes 42 normas vinculadas a la protección vegetal, al considerarlas obsoletas o que ya habían cumplido con su propósito original. La decisión se oficializó a través de la Resolución 591/2026, publicada en el Boletín Oficial, y forma parte de un proceso de revisión, ordenamiento y simplificación normativa que impulsa el organismo.
Según explicaron fuentes del Senasa, la medida “alcanza resoluciones y disposiciones que, tras el análisis técnico realizado por la Dirección Nacional de Protección Vegetal, cumplieron el objetivo para el que fueron creadas, fueron reemplazadas por normativa posterior, regulaban situaciones transitorias ya concluidas o perdieron eficacia como consecuencia de la evolución institucional, técnica y regulatoria”.
Normas eliminadas: desde alertas fitosanitarias hasta plagas históricas
Entre las regulaciones que se dejaron sin efecto figuran aquellas referidas a alertas y emergencias fitosanitarias que ya concluyeron, programas específicos de exportación, medidas transitorias para el manejo de plagas y formularios que fueron reemplazados por herramientas más actuales. También se suprimieron disposiciones relacionadas con requisitos fitosanitarios, certificaciones y otras regulaciones específicas que fueron absorbidas por normativa posterior, detallaron desde el Senasa.
La lista de normativas derogadas abarca un amplio período. Se eliminaron disposiciones de larga data, como la Disposición 201 de 1964, que obligaba a realizar tratamientos contra plagas en cultivos agrícolas, o la Disposición 92 de 1972, que declaraba plaga agrícola al cardo blanco. Esto demuestra la amplitud de la revisión y el compromiso con la actualización del cuerpo normativo.
Asimismo, se suprimieron resoluciones más recientes, como las Resoluciones 243 y 816 de 2025, que declaraban la emergencia por plagas en provincias de la Patagonia y San Juan, respectivamente, al considerar que su vigencia ya había vencido. Esta acción subraya el enfoque del Senasa en mantener un marco legal dinámico y pertinente.
Desde el organismo, concluyeron que esta resolución “contribuye a la consolidación de un marco regulatorio más claro, coherente, actualizado y accesible para todos los actores de la cadena agroalimentaria”, reafirmando el objetivo de eficiencia y transparencia en el sector.

