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Cortes de GNC: la «bomba polar» afecta a estaciones de servicio del interior del país

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La intensa ola de frío que atraviesa gran parte de la Argentina este jueves impacta directamente en el suministro de Gas Natural Comprimido (GNC) en diversas estaciones de servicio del interior. Localidades como La Plata, una de las más afectadas por las bajas temperaturas, reportan problemas de abastecimiento en sus surtidores desde hace varios días. Aunque el Gobierno minimiza la situación, el sector advierte sobre la falta de infraestructura para el transporte de gas.

Desde el pasado jueves, las distribuidoras de gas natural aplican restricciones a los clientes con contratos interrumpibles, una medida que prioriza el consumo domiciliario ante el aumento de la demanda por las bajas temperaturas. Esta política afecta directamente a estaciones de servicio e industrias, que quedan en segundo plano en el orden de abastecimiento.

El impacto en el Gran La Plata y Mar del Plata

Pedro González, vicepresidente de la Cámara de Expendedores de GNC, explicó a LA NACION la crítica situación que atraviesa la región platense. “El Gran La Plata viene mal desde hace años: el 90% de sus estaciones de servicio tienen contratos interrumpibles con sus proveedores”, detalló González. En contraste, en la Ciudad de Buenos Aires, donde el 98% de las estaciones opera con contratos firmes, el servicio se desarrolla con normalidad.

La provincia de Buenos Aires también sufre las consecuencias en otras localidades. En Mar del Plata, que amaneció nevada, se reportaron desabastecimientos de GNC. “Un tercio de las estaciones marplatenses tiene servicio interrumpible”, justificó González, quien agregó: “Estamos teniendo una ola de frío bastante importante en todo el país, lo que hace que la demanda de gas domiciliario aumente muchísimo. Eso mueve la demanda total, porque esta se mantiene para los casos de la industria y las estaciones de servicio”.

Restricciones en el interior y la cuestión de los contratos

Más allá de Buenos Aires, el problema se replica en otras provincias. En varias localidades de Tucumán y La Pampa también se registraron cierres de estaciones de GNC. “Santa Rosa mantiene un número importante de estaciones con contratos interrumpibles”, aclaró González.

Los contratos interrumpibles, más económicos, contemplan la posibilidad de cortes en el suministro de gas cuando el sistema necesita administrar su capacidad. Por el contrario, los contratos firmes garantizan el abastecimiento constante, aunque a una tarifa más elevada.

“Los contratos son puntuales e independientes, hechos particularmente por cada estación de servicio. Desde la Cámara siempre hemos impulsado los contratos firmes a nuestros asociados”, agregó González y apuntó: “Nos parece un despropósito no priorizar al usuario y hacerle una mala publicidad al GNC: no es la realidad que no se puede cargar, porque el 90% de todas las estaciones del país tienen un contrato firme”.

Marcelo Zanoni, presidente de la Cámara de GNC del interior del país, profundizó en la problemática a LA NACION: “La industria y las estaciones de servicio pueden elegir la manera de contratar el suministro de gas: cuando deciden hacerlo de manera informal, se arriesgan a cambio de tenerlo un 30% más barato”. Zanoni enfatizó que el problema no radica en la producción de gas, sino en la infraestructura de transporte. “No se trata de una cuestión de producción de gas: tenemos capacidad para abastecer a diez argentinas juntas en julio y agosto; el problema es que no se hacen las obras para transportarlo”, sumó y concluyó: “Con dos plantas compresoras de gas se solucionarían nuestros problemas”.

La postura del Gobierno y la industria

Desde el Gobierno, Daniel González, secretario de Coordinación de Energía y Minería de la Nación, minimizó los cortes en declaraciones a Radio Mitre. Aseguró que el abastecimiento de gas para los hogares está garantizado, siempre y cuando “no haya un imponderable”. “Hoy hay producción y transporte suficientes para satisfacer toda la demanda prioritaria del país”, insistió el funcionario y ponderó: “No hay que sorprenderse de que algunas industrias y estaciones GNC puedan tener algunos pocos cortes durante el año”.

Con un escaso margen fiscal, el Gobierno obligó a la industria a modificar la forma de distribuir el gas local, priorizando el consumo doméstico con gas más barato. Esto dejó en manos de los industriales el mayor costo del recurso importado. En la Unión Industrial Argentina (UIA) estiman que al menos la mitad de las fábricas evalúa reducir su capacidad productiva durante este mes debido a esta situación.

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