Cortes de gas: industrias del Norte y Litoral operan al 50% y anticipan un «fuerte impacto»
Las industrias del norte y litoral argentino enfrentan una severa crisis por los cortes de suministro de gas, que ya alcanzan al 50% de las fábricas en esas regiones. Un complejo escenario que combina estrés en el sistema de transporte, precios elevados del Gas Natural Licuado (GNL) y quitas de subsidios, ha frenado la actividad productiva y generado preocupación en el sector.
La situación, que se agudiza con la llegada de una intensa masa de aire polar, impacta directamente en alrededor de 130 fábricas que han sufrido interrupciones o han optado por detener su producción ante la escalada de costos. Además, las estaciones de Gas Natural Comprimido (GNC) también experimentan problemas, con largas filas y protestas en ciudades como La Plata.
Sectores productivos en alerta
Desde la Unión Industrial de Salta informaron que la falta de gas afecta gravemente al polo cerámico, ingenios azucareros, empresas citrícolas y tabacaleras, además de otras economías regionales. Cámaras empresariales han manifestado su «profunda preocupación» por la situación.
La Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA) advirtió sobre la falta de suministro y la «escalada desproporcionada de los costos energéticos». En la misma línea, la Cámara Industrial de Cerámica Roja (CICER) señaló que el impacto es «especialmente grave en las empresas de menor escala, que constituyen la base del entramado productivo del sector».
Distribuidores de gas reconocieron estar realizando cortes en contratos interrumpibles y en contratos en firme con «ventanas», aunque no precisaron el alcance exacto. Los contratos interrumpibles permiten un gas más económico pero están sujetos a suspensiones, mientras que las «ventanas» refieren a restricciones parciales por un tiempo determinado.
Factores detrás de la crisis
Varios elementos confluyen para agravar la crisis. La decisión del Gobierno Nacional de destinar el GNL importado para cubrir los picos de consumo invernales a las industrias, y sin subsidios del Tesoro, encareció drásticamente el suministro. A esto se suma la guerra en Medio Oriente, que disparó los precios internacionales del GNL, llegando a duplicar los valores de 2025 en algunos casos. El precio final que pagan las industrias es cerca de diez veces el costo del gas en la red local.
Desde el Gobierno, se argumenta que muchas industrias pagan un precio mayor por no haber participado en subastas públicas organizadas en el Mercado Electrónico de Gas (Megsa). Actualmente, deben negociar con comercializadoras como Trafigura, que adquirió el equivalente a cinco cargamentos de GNL en una de las subastas. Fuentes gubernamentales interpretan esto como parte de un «cambio cultural» que los industriales deben afrontar, señalando que la industria tuvo acceso al volumen antes que cualquier comercializador.
Un factor adicional fue advertido por la senadora salteña Flavia Royón, exsecretaria de Energía, quien señaló que la Resolución 66 publicada en marzo por el Gobierno, que reconfiguró el sistema de transporte de gas, dejó en desventaja al Noroeste Argentino. «Las industrias del NOA tendrán más días de corte que las del centro del país, generando una fuerte asimetría competitiva», afirmó Royón en mayo.
Esta situación se enmarca en un contexto de actividad industrial reprimida. Datos del INDEC revelaron que el gas distribuido a las industrias cayó un 9,6% en los primeros tres meses del año respecto al mismo período de 2025. Asimismo, el 70% de las empresas consultadas prevé que la demanda interna no variará en el segundo trimestre.

