Sociedad

Estafa millonaria: «Ya no puedo parar más a los arcángeles», la falsa vidente que extorsionó a una clienta

Compartir:

Una supuesta vidente y su cómplice quedaron imputadas por extorsión tras ser denunciadas por una clienta a la que le habrían sustraído una suma millonaria en dólares y pesos, además de obligarla a adquirir electrodomésticos y dispositivos tecnológicos. La maniobra, que se extendió durante un tiempo considerable, se basaba en amenazas y presiones psicológicas que invocaban la voluntad de supuestos “arcángeles”.

La víctima, cuya identidad no trascendió, fue convencida por la adivina de que debía entregarle dinero en efectivo y bienes bajo la amenaza de que, de no hacerlo, su vida y la de su familia correrían peligro. Según se desprende de la investigación, la estafadora utilizaba frases como “los arcángeles quieren ir a tu casa, quieren hablar con tu marido” para infundir temor y manipular a su clienta. Esta coerción la llevó a desprenderse de 26 mil dólares estadounidenses y 15 millones de pesos argentinos.

Además del dinero, la presunta vidente exigió a la mujer la compra de diversos artículos de valor. Entre ellos, se mencionan electrodomésticos y dispositivos tecnológicos, que luego pasaban a manos de la estafadora y su cómplice. La denuncia de la víctima permitió a las autoridades iniciar una investigación que culminó con la imputación de ambas mujeres por el delito de extorsión, un cargo que implica una pena considerable debido a la magnitud del perjuicio económico y el método utilizado.

El modus operandi de la extorsión

El caso pone de manifiesto un patrón de estafas que se valen de la vulnerabilidad de las personas y la creencia en fenómenos paranormales para obtener rédito económico. La falsa vidente habría construido una relación de dependencia con su clienta, utilizando la figura de los “arcángeles” como un elemento de presión constante. La frase “ya no puedo parar más a los arcángeles”, atribuida a la estafadora, ilustra el nivel de manipulación psicológica al que sometía a la víctima, haciéndola creer que estaba actuando bajo una fuerza superior e incontrolable.

La imputación de la supuesta adivina y su cómplice representa un avance significativo en la lucha contra este tipo de delitos que, a menudo, quedan en la impunidad por la dificultad de las víctimas para denunciar o por la vergüenza de haber caído en una trampa. Las autoridades continúan investigando si existen otras posibles víctimas de esta red de extorsión, instando a la población a estar alerta ante promesas de soluciones mágicas que deriven en exigencias económicas desproporcionadas.

Compartir: