Política

Tras la salida de Adorni, el Gobierno acelera su agenda en el Congreso con una sesión clave

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La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete generó un efecto de «liberación» en el bloque de senadores oficialistas y en sus aliados, destrabando la agenda legislativa del Gobierno. La renuncia del ex funcionario, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, era percibida como un lastre que impedía el avance de proyectos prioritarios y concentraba los esfuerzos parlamentarios en frenar su interpelación y una moción de censura.

La incomodidad era palpable entre los legisladores del PRO, el radicalismo y los espacios provinciales, quienes ya no podían demorar las iniciativas de la oposición dura para remover a Adorni. En ambas Cámaras, el oficialismo había accedido a convocar a comisiones para descomprimir la situación, con un margen cada vez menor para mantener blindado al entonces jefe de Gabinete.

La confirmación de la salida de Adorni el sábado pasado, sin que cambiara el escenario de las últimas semanas, puso fin al desconcierto que provocaba entre los legisladores la decisión de los hermanos Milei de sostener a un funcionario sin posibilidades de recomponerse ni de asistir al Congreso. “Se fue, como tenía que ser, y sin que pasara ninguna de las cosas que decía el Presidente”, señaló un integrante del bloque de senadores de La Libertad Avanza.

Proyectos en la mira del oficialismo

Con el camino despejado, la bancada oficialista, presidida por Patricia Bullrich, busca acelerar la agenda de temas pendientes con la mira puesta en una sesión esta semana o la próxima. La intención es avanzar con diversas normativas que quedaron postergadas, tanto por el escándalo en torno a Adorni como por la falta de acuerdo con los aliados en algunos casos.

Fuentes del oficialismo aseguran que la próxima sesión será decisiva para la aprobación del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, impulsado por el ministro Federico Sturzenegger. Esta iniciativa, que ya tuvo tres intentos fallidos de llevarse al recinto, encuentra resistencia en la oposición y en la Iglesia, que a través del obispo Juan Liébana advirtió que «atenta contra la soberanía».

También se encuentran en condiciones de ser tratados la denominada ley de hojarasca, convenios internacionales y una serie de pliegos judiciales y diplomáticos que estaban previstos para una convocatoria a sesión la semana pasada, que finalmente fue tumbada por el oficialismo.

Una segunda etapa legislativa ambiciosa

En una segunda instancia, el Gobierno buscará sancionar en el Senado el proyecto de Súper RIGI, que ya fue aprobado en Diputados y recién llegó a la Cámara alta, donde aún no cuenta con dictamen de comisión. La agenda también incluye la ley general de sociedades, cuyo tratamiento comenzó con la exposición de Sturzenegger, la derogación de la ley de etiquetado frontal, la modificación de la ley de salud mental y la eliminación del régimen ampliado de subsidios al gas en zonas frías.

Desde el Senado, también ingresó la reforma electoral propuesta por el oficialismo, que busca eliminar las PASO y modificar el financiamiento y los requisitos de funcionamiento de los partidos políticos. Además, se propone incluir en la boleta única de papel una opción para votar la lista completa. El proyecto del Ejecutivo también contempla el debate de Ficha Limpia, con el objetivo de sumar respaldo de aliados, aunque por el momento el Gobierno no consigue los apoyos necesarios.

“En ese caso es un tema de decisión política”, diferenciaron en el bloque de senadores de La Libertad Avanza, en alusión a las alternativas planteadas por parte de los aliados e incluso de un sector del peronismo. Sin los votos para suprimir o volver a suspender las primarias, una alternativa que se baraja es quitarle la obligatoriedad tanto para los frentes políticos que no compitan como para los electores.

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