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Emprendimiento en Cataluña: dueña de un café de especialidad revela un margen de rentabilidad del 8%

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En el corazón de Viladecans, un pequeño pueblo de Cataluña, la historia de Lorena se erige como un ejemplo de perseverancia y visión emprendedora. Tras años de residencia en Bristol, Reino Unido, donde descubrió el universo del café de especialidad, decidió regresar a su tierra natal para materializar el sueño de tener su propia cafetería. Su local, que apuesta por la repostería propia y un ambiente distintivo, logró una facturación de €138.000 en su primer año, alcanzando un margen neto de rentabilidad del 8% al 9% sobre la facturación anual.

La experiencia británica fue crucial para Lorena. En Bristol, se sumergió en la cultura del café de especialidad, admirando locales acogedores, máquinas de alta calidad y cafés con una identidad única. Al volver a Barcelona, se formó como barista y trabajó en diversas cafeterías, pero siempre con la meta de abrir su propio espacio. La oportunidad surgió al identificar que en Viladecans no existía una propuesta similar, lo que la impulsó a diferenciarse del café tradicional.

Inversión, obstáculos y la clave de la repostería

Para poner en marcha su negocio, Lorena invirtió aproximadamente €105.000, optando por el traspaso de un local para agilizar trámites. Sin embargo, enfrentó desafíos iniciales, como una licencia que limitaba el uso de mesas al estar registrada como panadería, no como cafetería. Tras gestiones adicionales, logró adaptar la habilitación a sus necesidades.

En cuanto a la estructura de costos, la cafetería maneja una facturación mensual de entre €11.500 y €12.000. Los gastos fijos, que incluyen alquiler, sueldos y seguridad social, rondan los €7.000-€7.500 mensuales. Los gastos variables, que abarcan café, leche e ingredientes para la repostería, suman entre €2.000 y €3.000 al mes. El punto de equilibrio diario del negocio se sitúa en €470, cifra por debajo de la cual no se cubren los costos operativos.

Aunque el café es el producto central, Lorena explica que no es el de mayor margen. Una carga de café que cuesta €0,55 se vende a €1,80, lo que representa una rentabilidad ajustada. La verdadera diferencia la marca la repostería propia: las galletas caseras tienen un margen del 40%, mientras que los croissants comerciales alcanzan el 55%. Las ventas de galletas, por ejemplo, pueden llegar a 70 unidades diarias en invierno, aunque bajan a 10-20 en verano. La apuesta por producir ella misma la pasta de repostería, invirtiendo en una amasadora, ha sido un factor clave para aumentar la rentabilidad.

Marketing digital y la rutina diaria del emprendedor

La estrategia de marketing digital también juega un rol fundamental. La presencia activa en Instagram y TikTok ha sido decisiva, generando gran afluencia de público, incluso colas en la inauguración. “Cada vez que publico algo, la gente viene a pedirlo”, afirmó Lorena en una nota en El Español, destacando la influencia de las redes sociales en la demanda de sus productos.

La jornada laboral de Lorena es intensa: llega al local a las 7 de la mañana para pesar cafés, hornear bollería y preparar galletas. Trabaja seis días a la semana, desde la apertura hasta el cierre. Aunque ya cuenta con personal, se mantiene “al pie del cañón”, supervisando cada detalle del negocio.

Lecciones aprendidas y proyecciones a futuro

Entre las claves de éxito y aprendizajes, Lorena destaca la coherencia del producto, apostando por la especialidad; un riguroso control de costos, conociendo el punto de equilibrio; y un marketing de nicho efectivo a través de las redes. La paciencia y el realismo también son fundamentales, ya que un margen del 8-9% es modesto pero sostenible, permitiendo un crecimiento gradual. La capacidad de adaptación ante obstáculos como las licencias o la necesidad de nueva maquinaria ha sido vital.

A pesar de haber devuelto el préstamo bancario, Lorena aún no ha recuperado la totalidad de sus ahorros invertidos. Estima que, de mantener el ritmo actual, en unos tres años habrá saldado toda la inversión inicial. El futuro de su emprendimiento se centra en optimizar la gestión, delegar más responsabilidades, posiblemente ampliar la oferta de repostería, seguir innovando en el café de especialidad y mantener una sólida visibilidad en redes sociales.

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