Femicidio de Agostina Vega: detienen a la pareja del principal acusado por «encubrimiento doblemente calificado»
CÓRDOBA. La investigación del brutal femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada y desmembrada, sumó una nueva detención. Se trata de Marianela Palmero, de 29 años, pareja de Claudio Barrelier, el principal acusado por el crimen. Palmero está imputada por “encubrimiento doblemente calificado”, convirtiéndose en la cuarta persona aprehendida en la causa.
Según consta en el expediente, un mensaje de WhatsApp enviado por Palmero a Barrelier la noche del crimen, preguntando “¿qué fue ese grito?”, fue detectado en el peritaje del teléfono móvil del femicida. Este elemento resulta crucial para la hipótesis de la Justicia, que sugiere que Palmero no intervino directamente en el homicidio ni en el desmembramiento del cuerpo, pero sí habría colaborado posteriormente para ocultar los delitos.
La noche del sábado 23 de mayo, cuando Barrelier ingresó a la vivienda con Agostina alrededor de las 23, Palmero se encontraba en la casa junto a su hija de 11 años. Previamente, ya había declarado como testigo ante el fiscal Raúl Garzón.
Nuevas declaraciones y contradicciones
En paralelo a la detención de Palmero, declaró durante casi cinco horas ante el fiscal Garzón, Osvaldo Fassetta, amigo de Barrelier, quien también se encuentra detenido e imputado por encubrimiento doblemente calificado. Su abogado, Eduardo Medina Allende, solicitó esta nueva indagatoria.
Medina Allende afirmó que su cliente “describió detalladamente todo lo que pasó del sábado por la noche al domingo a la mañana” y respondió “en detalle” las preguntas de Garzón. El abogado adelantó que pedirá la libertad de su cliente.
También prestó declaración Soledad Andreani, la propietaria del Ford Ka negro que, según la investigación, fue utilizado por Barrelier para trasladar el cuerpo de Agostina el lunes 25 de mayo hasta un descampado en Ampliación Ferreyra, a 15 kilómetros de la casa donde ocurrió el crimen. Andreani reiteró no tener conocimiento del homicidio ni del uso que Barrelier le habría dado a su vehículo.
Los investigadores no descartan futuras imputaciones o detenciones a medida que el cruce de datos en la causa, que ya suma cuatro detenidos, continúa avanzando.
El testimonio de Palmero y las dudas de la Justicia
Con el levantamiento del secreto de sumario de la causa, trascendió que Palmero declaró que la noche del sábado 23, Barrelier cenó con ella y su hija, salió unos minutos, regresó, terminó de cenar y luego jugó videojuegos con su hija. Su testimonio indica que alrededor de las 22:30, Barrelier preguntó si alguien tenía efectivo. Palmero, junto a la novia de uno de los inquilinos, Ludmila, juntaron aproximadamente $3.000, dinero que Barrelier se llevó sin especificar para qué lo necesitaba.
Sin embargo, la versión de Palmero no coincide con la presunción de la Justicia. Surgen interrogantes clave: ¿qué sucedió con Agostina entre su ingreso a la casa y el momento en que Barrelier supuestamente jugaba con su hija? ¿Dónde estuvo la adolescente, ya que nadie más la vio? ¿Pudo Barrelier cometer el femicidio en cuestión de minutos y luego retomar actividades cotidianas?
Una extrabajadora sexual del bar Wachitas, que se presentó ante los medios, identificó a Palmero como “la gringa Ludmila, la acompañante de Soledad” y afirmó que se encargaba de “servir los vinos, limpiar las mesas” y otras tareas en la zona de bandas en vivo del local. El bar Wachitas fue clausurado por la Municipalidad de Córdoba y dos fiscalías provinciales investigan si allí se ofrecían servicios sexuales y se vendían drogas.

