Caso Adorni: la oposición volvió a la carga, pero Pro y aliados blindaron al jefe de Gabinete
La oposición intentó este miércoles reactivar en la Cámara de Diputados el debate sobre la situación de Manuel Adorni, jefe de Gabinete, pero nuevamente chocó contra el frente conformado por el oficialismo y sus aliados. Las mociones presentadas por el Frente de Izquierda (FIT) y la Coalición Cívica (CC) para avanzar en la discusión fueron rechazadas, en una sesión que evidenció la estrategia de contención por parte de Pro y la Unión Cívica Radical (UCR).
La sesión, que se desarrolló en un clima de tensión, mostró las diferencias entre los bloques sobre cómo abordar las acusaciones que pesan sobre Adorni. Mientras una parte de la oposición insiste en su remoción, los aliados del Gobierno defienden el traslado de la discusión a una comisión, argumentando que se trata de la vía institucional adecuada.
Moción de censura y emplazamiento a comisión
La primera ofensiva estuvo a cargo de la diputada Myriam Bregman, del FIT. Bregman volvió a reclamar la remoción de Adorni y criticó duramente a Pro y la UCR por haber frustrado el quorum de la sesión anterior. “Vergüenza la dan los que no vinieron, los que trataron de blindar a último momento a Adorni. Son los mismos que se han pasado horas hablando de Ficha Limpia”, sostuvo la legisladora, acusándolos de hipocresía.
Bregman también apuntó directamente al presidente Javier Milei, afirmando que “Adorni es Milei. Están blindando a Milei y el plan de saqueo que están llevando adelante”. La propuesta de la diputada para votar una moción de censura fue rechazada por 125 votos negativos contra 105 afirmativos.
Minutos después, Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, impulsó otra vía. El diputado buscó un apartamiento del reglamento para emplazar a la comisión de Asuntos Constitucionales y obligarla a dictaminar el martes 30 de junio, fecha para la cual ya había sido convocada por el oficialismo. “Este Congreso no puede mirar para otro lado” frente a la situación del jefe de Gabinete, argumentó Ferraro, calificando su situación de “insostenible”.
El show se termina cuando Manuel Adorni sea interpelado y evaluada su remoción por haber perdido la confianza del Pueblo de la Nación.
Esto es haciendo operativo el artículo 101 de la Constitución Nacional. Ahora si quieren ir a dictaminar (cosa que no es necesaria y así lo…
— maxi ferraro (@maxiferraro) June 24, 2026
El objetivo de Ferraro era fijar un plazo perentorio, ya que la convocatoria del oficialismo no lo establecía, lo que la oposición interpreta como una estrategia para dilatar el debate hasta el receso legislativo. El pedido de Ferraro también fue rechazado, por 122 votos contra 108. Un dato relevante de esta votación fue el acompañamiento de Pro al emplazamiento, lo que generó interrogantes en los bloques opositores.
“Una sesión de show” y defensa de los aliados
Tras las votaciones, el jefe del bloque Pro, Cristian Ritondo, defendió la estrategia acordada con el presidente de la Cámara, Martín Menem, y rechazó las críticas de la oposición. “No fuimos convocados al pedir la sesión. La responsabilidad de reunir el quórum es de quien la pide. Queda demostrado que, aunque nosotros hubiéramos estado presentes, no había número. Ayer era una sesión de show”, afirmó Ritondo.
El diputado de Pro agradeció a la presidencia de la Cámara por haber convocado a la Comisión de Asuntos Constitucionales para el próximo martes, presentando esta decisión como resultado de la negociación con el oficialismo y la UCR. Su intervención provocó la inmediata reacción de Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la Patria, quien le espetó desde su banca: “Nadie te pide nada, Cristian, nadie te pide nada”.
Convocada la comisión, se terminó el show. pic.twitter.com/OhxdnLKr9C
— PRO Diputados (@prodiputados) June 23, 2026
Tanto Pro como la UCR difundieron comunicados en las últimas horas para justificar su posición, sosteniendo que la negociación con el oficialismo permitió abrir una instancia institucional para discutir el caso Adorni y que, por lo tanto, “el objetivo de la sesión estaba cumplido”. Para los sectores más duros de la oposición, sin embargo, la jugada no fue otra cosa que una maniobra para ganar tiempo y evitar que el jefe de Gabinete enfrente una definición política en el recinto.

