Campo: la urea bajó 45% y genera expectativa por una gran cosecha de trigo
La normalización del mercado internacional, tras la distensión entre Estados Unidos e Irán, impacta de lleno en uno de los insumos más importantes para la agricultura argentina. La urea, principal fertilizante nitrogenado utilizado en trigo y maíz, retrocedió con fuerza en las últimas semanas y volvió a niveles previos al conflicto en Medio Oriente, generando optimismo en el sector.
Esta baja llega en un momento estratégico para el país, en plena campaña de siembra de trigo. La mejora en la ecuación económica para los productores, sumada a perfiles de humedad bien abastecidos en gran parte de las regiones agrícolas, lleva a especialistas a coincidir en que están dadas las condiciones para una muy buena campaña de trigo.
Incluso el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la caída de los valores internacionales. En su cuenta de X, escribió:
Bajó casi un 45 por ciento del pico de 950. Importantísimo para el agro. 🇦🇷🇦🇷
— totocaputo (@LuisCaputoAR) June 24, 2026
La escalada de la guerra entre Estados Unidos e Irán había generado una fuerte preocupación en los mercados de fertilizantes. Las interrupciones logísticas en el estrecho de Ormuz, una de las principales vías marítimas para el comercio global de nutrientes, impulsaron los precios a niveles inéditos, superando en algunos momentos los US$1000 por tonelada. Sin embargo, una vez disipado el riesgo de mayores interrupciones, los valores comenzaron a corregirse rápidamente.
Análisis de expertos sobre la caída de la urea
Javier Preciado Patiño, director de RIA Consultores, confirmó la lectura de Caputo. “Lo que dice Caputo es correcto. La urea ya recuperó los precios que tenía antes del inicio de la guerra en Medio Oriente”, explicó a LA NACION. El especialista detalló que la baja comenzó incluso antes de que finalizara el conflicto, tocando un pico a mediados de abril pasado y luego iniciando un descenso.
Preciado Patiño remarcó que, a pesar de los problemas logísticos, la oferta terminó prevaleciendo sobre la demanda. “El precio encontró un techo y a partir de ahí empezó a bajar porque había una oferta que superaba la demanda en medio del conflicto”, sostuvo. Asimismo, la caída del fertilizante es clave para los productores argentinos, ya que los agarra “justo en la ventana de decisión de siembra”. Históricamente, existe una estrecha relación entre los precios del trigo y la urea, y si bien el cereal para diciembre retrocedió a la zona de US$210 por tonelada, la conveniencia de una urea barata es mayor porque la relación se había distorsionado mucho.
Por su parte, Diego Napolitano, presidente de la Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos, Semillas y Afines bonaerense (Cedasaba), agregó que la corrección de precios no se explica solo por la distensión geopolítica. Según indicó, el mercado encontró rápidamente un techo cuando el fertilizante llegó a cotizar cerca de US$960 por tonelada. Actualmente, la urea ronda los US$575, incluso por debajo de los valores previos a la guerra. A su entender, el factor que aceleró la caída fue la reaparición de China en el mercado internacional, adelantando sus exportaciones para aprovechar los altos precios.
Jeremías Battistoni, analista de AZ Group, cuantificó la magnitud de la corrección: “Solo este mes la baja en el precio de la urea es de 32% y pasó de US$840 a US$570”. Comparado con abril, la caída es del 39%, desde un promedio de US$937 y picos de más de US$1000. Para Battistoni, esta mejora en la relación entre el precio del fertilizante y el valor del trigo es una de las principales noticias positivas para la campaña, aunque el impacto sobre la superficie sembrada será limitado. Actualmente, se estima una superficie de trigo de 6,5 millones de hectáreas, la segunda campaña más alta de los últimos cuatro años, apenas un 3% por debajo del récord del año pasado. El principal beneficio se reflejará en las decisiones de manejo y fertilización, estimulando al productor.
El agua, factor clave para la rentabilidad
Desde Fertilizar Asociación Civil también observan un escenario favorable. María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de la entidad, considera que no habrá un deterioro relevante ni en el área implantada ni en el nivel tecnológico de los cultivos. Destacó que los productores están aprovechando una estrategia agronómica eficiente, dividiendo las aplicaciones de nitrógeno entre distintos momentos del ciclo del cultivo.
González Sanjuan remarcó que la disponibilidad de agua sigue siendo el factor central para definir el potencial productivo de la campaña. “Es una campaña muy buena para aprovechar el agua y transformarla en grano”, señaló, enfatizando: “El agua no hay que dejarla pasar, es el insumo más estratégico y más escaso que manejamos”. Las actuales relaciones de precios permiten mantener niveles adecuados de fertilización, similares a los de 2025, un año de campaña récord.
Con perfiles cargados, relaciones insumo-producto equilibradas y una fuerte corrección en los valores de la urea tras la resolución del conflicto en Medio Oriente, el trigo vuelve a encontrar un escenario favorable. Si el clima acompaña durante el resto del ciclo, los especialistas consideran que Argentina tiene condiciones para repetir una cosecha de gran magnitud y sostener uno de los pilares productivos de la próxima campaña agrícola.

