Arquitectura y dictadura: a 40 años de la construcción de la TV Pública, una joya brutalista en Figueroa Alcorta
A 40 años de su inauguración, el edificio de la TV Pública, originalmente conocido como Argentina Televisora Color (ATC), se erige como un hito de la arquitectura brutalista en la Ciudad de Buenos Aires. Su construcción, iniciada a mediados de 1976 en un contexto de dictadura militar, no solo transformó el paisaje urbano sino que también se entrelazó con la historia de los medios de comunicación y el control informativo en el país.
El proyecto nació de una urgencia: el compromiso internacional de la dictadura de Jorge Rafael Videla para transmitir el Mundial de Fútbol de 1978 a color, una exigencia de la FIFA. El desafío técnico y espacial recayó sobre el reconocido estudio de arquitectura M/SG/S/S/V, integrado por Flora Manteola, Javier Sánchez Gómez, Josefa Santos, Justo Jorge Solsona y Rafael Viñoly.
Un diseño disruptivo en tiempo récord
Implantado en un descampado de tres hectáreas de tierras ferroviarias, en la intersección de Figueroa Alcorta y Tagle, el estudio proyectó un conjunto que buscaba respetar el entorno urbano. En apenas 18 meses, los arquitectos decidieron no construir en altura para no quebrar la continuidad verde de los parques del norte de la ciudad. Ideada como una plaza seca, una losa inclinada de hormigón armado soterró parcialmente la volumetría del canal, funcionando como un parque público escalonado que unía el nivel de la calle con el techo de la estructura.
Esta obra, que el programa Moderna Buenos Aires del CPAU destaca por resolver programas complejos mediante operaciones topográficas y el uso de geometrías puras, se erigió con cuatro cubos de hormigón visto, sin aristas, destinados a los estudios de grabación. El diseño original también incluía un lago artificial que perforaba la diagonal de cemento, permitiendo el ingreso de luz cenital a los pasillos interiores.
De la transmisión mundialista al color para los argentinos
El 1 de junio de 1978, el Centro de Producción Buenos Aires realizó su primera transmisión internacional a color: el partido inaugural del Mundial entre Alemania Federal y Polonia. Sin embargo, mientras las cadenas extranjeras recibían las imágenes en color, los argentinos solo podían ver el encuentro en blanco y negro, salvo que pagaran una entrada para acceder a pantallas gigantes en salas de cine.
La idea original de un mirador público en la terraza duró poco. La junta militar clausuró el acceso por razones de seguridad, despojando al edificio de parte de su sentido urbanístico. Finalmente, el 1 de mayo de 1980, la televisión a color llegó a los hogares argentinos. La emblemática presentadora Lidia “Pinky” Satragno fue la encargada de anunciar la novedad, despidiendo a la televisión en blanco y negro en una transmisión histórica. Ese mismo día, Diego Maradona marcó el primer gol en colores, en un partido de la Selección Argentina contra la Liga de Irlanda.
Un legado que resiste
El edificio de la TV Pública, con sus bloques de cemento que miran al río, representó un debate de estéticas y políticas culturales en la ciudad, dialogando con la escala de la Facultad de Derecho y el Museo de Bellas Artes. A pesar de los problemas presupuestarios, los conflictos salariales y las arremetidas inmobiliarias, los cubos de hormigón visto se mantienen firmes, recordando la audacia de una vanguardia arquitectónica que supo imponerse en un contexto adverso.

