Huanaco: la empresa que teje la historia de cada ovillo desde la Patagonia hasta Escobar
Desde la lejana Patagonia hasta el partido bonaerense de Escobar, una nueva iniciativa empresarial está redefiniendo la forma en que los consumidores argentinos se conectan con la lana. Huanaco, la firma creada por Cecilia Bareiro y su marido, no solo comercializa ovillos, sino que también narra el origen y el proceso de cada uno de ellos, destacando su procedencia de ovejas argentinas y un compromiso con la sustentabilidad.
La génesis de Huanaco se remonta a la pandemia, un período en el que Cecilia Bareiro comenzó a tejer y, en ese proceso, descubrió que la materia prima que buscaba, la lana, tenía sus raíces en el propio territorio argentino. Esta revelación impulsó la idea de crear una empresa que valorizara no solo el producto final, sino también toda la cadena de valor, desde el campo hasta la madeja terminada.
Prácticas regenerativas y tintes naturales
Uno de los pilares fundamentales de Huanaco es su enfoque en las prácticas regenerativas. La empresa trabaja con productores del sur del país que aplican métodos de manejo que buscan mejorar la salud del suelo y la biodiversidad. Este compromiso se extiende a la medición de indicadores ambientales, buscando un impacto positivo en el ecosistema patagónico.
La diferenciación de Huanaco también radica en su proceso de coloración. Lejos de los tintes sintéticos, las madejas de lana se tiñen utilizando exclusivamente elementos naturales. «Las madejas se colorean con yerba, quebracho o eucalipto», explica Bareiro, ofreciendo una paleta de colores orgánicos y una historia adicional detrás de cada ovillo.
La propuesta de Huanaco busca así construir un puente entre el consumidor y el origen de los productos, promoviendo una conciencia sobre la procedencia de la materia prima y el impacto ambiental de su producción. La trazabilidad de cada ovillo, desde las ovejas patagónicas hasta el taller en Escobar, es una característica central que agrega valor y transparencia a su oferta.

