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Crisis en el petróleo convencional: Vaca Muerta enmascara una caída del 50% en la producción nacional

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Mientras el boom de Vaca Muerta impulsa récords de ingreso de dólares por el petróleo no convencional en Neuquén, a 1.000 kilómetros al sur, la industria del crudo tradicional atraviesa una profunda crisis. Un informe elaborado por las petroleras para presentar ante la Nación y las provincias advierte sobre la dramática situación en la Cuenca del Golfo San Jorge, que abarca el sur de Chubut y el norte de Santa Cruz.

El documento, al que tuvieron acceso las empresas del sector, describe un “éxodo masivo de capitales, alarmante caída de reservas, asimetría de productividad y costos salariales insostenibles en dólares”. Esta realidad, señalan, “está enmascarando una implosión operativa e institucional en la cuenca que originó la historia petrolera del país”, en referencia a Comodoro Rivadavia en 1907.

Un desplome del 51% en 15 años

La comparación de la situación actual con la de hace 15 años, en 2011, cuando Vaca Muerta era apenas un proyecto, es elocuente. En aquel entonces, la producción de petróleo convencional en Argentina alcanzaba los 582.000 barriles por día, de los cuales 257.000 provenían de San Jorge. Hoy, la extracción convencional nacional se desplomó a 286.650 barriles diarios, con 172.867 de esa cuenca.

Esto representa una caída del 51% a nivel nacional y del 33% en la Cuenca del Golfo San Jorge en tres lustros. La tendencia se aceleró significativamente en los últimos dos años, a partir del retiro de YPF para concentrar sus inversiones en el shale oil de Neuquén, considerado más rentable.

Altos costos y baja productividad: las causas de la crisis

La crisis del petróleo convencional se explica por múltiples factores. Los pozos maduros requieren cada vez más inyección de agua y polímeros químicos (recuperación secundaria y terciaria) para extraer un barril, lo que eleva significativamente los costos operativos. Mientras Vaca Muerta puede ser rentable con un precio de barril cercano a los 40 dólares, algunos yacimientos del Golfo San Jorge no lo son ni siquiera a 60 dólares.

La productividad promedio en el Golfo San Jorge descendió a “apenas” 13,6 barriles diarios por pozo durante 2025, una cifra irrisoria frente a los 250 a 300 barriles diarios del shale neuquino. El informe también destaca un incremento del 63% en dólares de los costos laborales a partir de noviembre de 2023, medidos al tipo de cambio oficial, que no acompañó el ritmo inflacionario. A esto se suma la caída de los precios de exportación, que llegó a ser de 22,4 dólares por barril antes del conflicto en Medio Oriente.

Esta combinación de factores llevó a la pérdida de unos 10.000 empleos desde el pico de producción hace dos décadas, y a un círculo vicioso de caída de la productividad, las inversiones, la producción, el empleo y las regalías provinciales.

“La crisis del petróleo convencional es un fenómeno estructural que afecta a todas las cuencas maduras del país. La mayor parte de las inversiones de las grandes operadoras migró hacia Vaca Muerta, mientras que los yacimientos convencionales enfrentan declinación natural, mayores costos operativos y necesidad permanente de inversión para sostener producción.”

Así lo explican desde el gobierno de Chubut, que apunta a la necesidad de incentivar la inversión para frenar la declinación. Por ejemplo, Pan American Energy (PAE), líder en la cuenca, destina un promedio de 600 millones de dólares anuales, principalmente en el complejo Cerro Dragón, solo para evitar una caída más rápida de la producción, que de otro modo rondaría el 15% anual. PAE, la petrolera 100% privada más grande del país, emplea a unas 8.000 personas en la región.

Estrategias para mitigar el impacto

Frente a este panorama, tanto las provincias como el gobierno nacional han implementado medidas para intentar revertir la situación. La salida de YPF de la cuenca hace dos meses, con la transferencia de Manantiales Behr a Pecom, se tradujo en el ingreso de nuevos jugadores para quienes los activos convencionales “representan el núcleo del negocio y no una cartera secundaria”, con el objetivo de preservar unos 1.500 puestos de trabajo.

Chubut redujo las regalías del 12% al 9% para la producción base y al 6% para el volumen incremental, buscando incentivar las inversiones. En este marco, la firma de los Pérez Companc se comprometió a desembolsar 205 millones de dólares en Escalante – El Trébol. Por su parte, Santa Cruz acordó con YPF quedarse con sus áreas y las relicitó, bajando las regalías del 15% al 12% para los nuevos jugadores que aumenten la actividad y sumen trabajadores.

El gobierno nacional también actuó, elevando las bandas sobre las cuales cobra distintas alícuotas de derechos de exportación (retenciones). Por debajo de 65 dólares por barril no se tributa (es 45 dólares en el no convencional) y a partir de 80 dólares se paga el 8% (contra los 60 dólares en Vaca Muerta). El petróleo convencional aporta más del 50% del crudo necesario para el parque de refinación local y genera empleo directo e indirecto en provincias como Chubut y Santa Cruz, donde representa entre el 8% y el 13% del empleo privado formal, con salarios superiores al promedio nacional, según la Universidad Austral.

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