Adorni: el Gobierno busca un debate reglamentario en el Senado para blindar al Jefe de Gabinete
Un puñado de votos en el Senado podría salvar a Manuel Adorni, jefe de Gabinete, de someterse a una interpelación y, eventualmente, a una moción de censura. La clave reside en un debate reglamentario que se reactivará esta semana, durante la sesión del próximo jueves, donde la Cámara alta tiene previsto abordar el pedido de interpelación presentado por el bloque kirchnerista, liderado por José Mayans.
La discusión central gira en torno a la mayoría necesaria para habilitar el tratamiento del proyecto de resolución impulsado por el peronismo. La interpretación de la normativa está dividida y anticipa un debate intenso, cuyo resultado podría favorecer los planes del presidente Javier Milei y de su hermana, Karina Milei, quienes se oponen a ceder ante el reclamo opositor.
Las posturas enfrentadas sobre la mayoría requerida
Al término de la reunión de Labor Parlamentaria de la semana pasada, Patricia Bullrich (Capital), jefa de la bancada libertaria, afirmó que el Senado “discutirá todos los proyectos que piden la interpelación de Adorni” este jueves. Según su interpretación, si se obtiene la mayoría absoluta (la mitad más uno del total de miembros de la Cámara) que establece la Constitución, Adorni deberá comparecer para su interpelación la semana siguiente, el 2 de julio.
Bullrich sostiene que el artículo 101 de la Constitución Nacional, que establece el procedimiento de interpelación y moción de censura del ministro coordinador, es operativo. Esto significa que su debate quedaría habilitado con la sola invocación de un senador.
Sin embargo, existe una postura disidente. Esta lectura recuerda que el reglamento del Senado establece que los proyectos deben contar con dictamen de comisión con una antelación de siete días para ser incluidos en el temario de una sesión. Cualquier intento por acelerar esos plazos implica reclamar su tratamiento sobre tablas, lo cual requiere del apoyo de los dos tercios de los presentes para su habilitación.
Esta es la posición que defiende el peronista crítico Carlos Espínola (Corrientes), presidente del bloque Provincias Unidas. En diálogo con LA NACION, Espínola recordó que el proyecto del kirchnerismo no tiene dictamen de comisión, por lo que necesitaría el voto de los dos tercios para iniciar su debate el próximo jueves.
“No podemos hacer tan fácil un proceso para echar a un jefe de Gabinete. Para mí hacen falta los dos tercios para habilitar el tratamiento y esa es la postura que voy a sostener en la sesión”, afirmó Espínola.
El senador correntino aclaró que su postura va más allá de la situación particular de Adorni, y se centra en el respeto a la institucionalidad. “Es una barbaridad que con 37 votos puedas echar a un jefe de Gabinete, es sentar un mal precedente porque el día de mañana cualquier oposición te junta los votos y te vuelve loco, te hace desfilar jefes de Gabinete sólo porque no les gusta lo que dice”, explicó.
Los números que podrían blindar a Adorni
Si la postura de Espínola y quienes la comparten se impone, las posibilidades de Adorni de evitar la interpelación aumentarían considerablemente. Si el cuerpo decide aplicar el Reglamento del Senado, el oficialismo podría bloquear la discusión de la interpelación si logra reunir el tercio más uno del total del cuerpo (25 voluntades) dispuestas a exigir que el proyecto obtenga dictamen de comisión antes de llegar al recinto.
El camino estaría casi allanado si se considera que el oficialismo libertario cuenta con 21 senadores, lo que significa que solo necesitarían conseguir cuatro votos adicionales para bloquear la interpelación. Espínola ya anticipó a LA NACION que no estaría dispuesto a avanzar con la remoción del jefe de Gabinete, creyendo que su situación debe ser resuelta por Milei o por la Justicia.
Los otros tres votos para alcanzar el tercio más uno podrían provenir de los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, del Frente Renovador de la Concordia, alineados con el gobernador Hugo Passalacqua, aliado de la Casa Rosada; y la neuquina Julieta Corroza (La Neuquinidad), cuyo referente político es el gobernador Rolando Figueroa, propenso a negociar con el Ejecutivo. En caso de que alguno de estos apoyos falte, la chaqueña Silvana Schneider (UCR), ex vicegobernadora de Leandro Zdero, podría sumarse al blindaje de Adorni, recordando su abstención en la votación del pliego de María Verónica Michelli.
De esta manera, se completarían los 25 votos que podrían significar una victoria política para Adorni y el Gobierno. Sin embargo, el escenario es dinámico y “hasta el inicio de la sesión puede pasar cualquier cosa”, como lo demostró el caso del entrerriano Eduardo Kueider en diciembre de 2024, cuando un pedido de desafuero cambió el rumbo de una sesión en cuestión de minutos.

