Economía

Negocio premium: Seredu, la empresa familiar que exporta más de 1.000 novillos pesados a Europa

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En el sudeste bonaerense, la empresa familiar Seredu se destaca por su modelo productivo integrado, que le permite exportar más de 1.000 novillos pesados anualmente a los exigentes mercados de la Unión Europea, bajo el paraguas de la Cuota Hilton. Con establecimientos en Balcarce, Mar Chiquita y Ayacucho, la firma administra 2.050 hectáreas combinando agricultura y ganadería.

El proyecto, que lleva más de dos décadas de desarrollo, se basa en un esquema mixto de rotación de diez años entre cultivos agrícolas y pasturas de alta producción. Esta estrategia no solo sostiene la fertilidad de los suelos, sino que también genera la base forrajera necesaria para un rodeo de 1.200 vientres. El resultado es la producción de 1.200 novillos con más de 500 kilos cada uno, destinados a la exportación.

Detrás de este éxito agropecuario se encuentra Agustín Galleano, ingeniero agrónomo y egresado de la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce, quien lidera la gestión del negocio desde hace ocho años. Galleano, hijo de uno de los propietarios, representa la nueva generación en la empresa familiar que tiene sus orígenes en la comercialización de metales.

La empresa tiene dos unidades de negocios. Por un lado, la agropecuaria y, por otro, el negocio original de la familia, que es la comercialización de metales. Somos distribuidores oficiales de Aluar desde hace casi 50 años y hace aproximadamente 25 años comenzamos a invertir en tierras.

La incursión en el campo, según explicó Galleano, se dio por una combinación de factores económicos, buscando diversificar inversiones, y una fuerte conexión emocional con la actividad rural, arraigada en la historia de sus antepasados inmigrantes italianos. Los propietarios actuales son Sergio Galleano (padre de Agustín) y su tío Eduardo, quienes mantienen la actividad metalúrgica como principal negocio.

Novillos para la Cuota Hilton: el circuito de alta calidad

La ganadería es el motor económico principal de Seredu. Con un sistema de ciclo completo y una base de 1.200 vientres, la empresa produce anualmente entre 1.000 y 1.200 novillos para exportación. El rodeo está compuesto en un 90% por genética Aberdeen Angus, seleccionada a lo largo de los años para adaptarse al sistema productivo y a los requerimientos de los mercados internacionales. La inseminación artificial es una práctica consolidada en los primeros dos servicios.

La firma recría la totalidad de sus terneros y también incorpora animales de terceros para aumentar la escala de producción. Entre el 60% y el 70% de la facturación proviene del novillo Hilton, animales de entre 520 y 530 kilos que se comercializan directamente con frigoríficos exportadores. Esta apuesta por animales pesados responde a la estrategia de la familia de orientarse a un segmento de mayor valor agregado, diferenciándose del promedio nacional.

La producción de estos novillos demanda una visión a largo plazo, ya que desde el nacimiento del ternero hasta que alcanza los 520 kilos transcurren aproximadamente 18 meses, y el ciclo completo, incluyendo la gestación, supera los tres años. La alimentación es un pilar fundamental, con el 85% de los kilos producidos a pasto. La recría se realiza sobre pasturas de alta producción, principalmente alfalfa, complementadas con silajes y granos, mientras que la etapa final de terminación incluye una dieta más energética para el último 15% de los kilos.

En los últimos tres años, Seredu fortaleció su integración con la industria frigorífica, desarrollando relaciones comerciales directas y de largo plazo. Además, la participación en CREA Mar Chiquita fue determinante para profesionalizar procesos, acceder a información comparativa y analizar indicadores, impulsando nuevas iniciativas como un ensayo junto al INTA y frigoríficos para incrementar el marmoreado de la carne, buscando capturar bonificaciones por calidad.

Tecnología y sustentabilidad en el esquema agrícola

La agricultura ocupa unas 500 hectáreas y cumple una función central en la sustentabilidad del modelo de Seredu. La rotación de 10 años alterna entre cuatro o cinco años de cultivos agrícolas y cinco o seis años de pasturas de alta producción destinadas a la ganadería. Esta visión busca la sustentabilidad ambiental, económica y patrimonial, pensando en las próximas generaciones.

En invierno, predomina la cebada, utilizada para cosecha y forraje. En verano, la rotación incluye girasol, maíz y sorgo. Parte de esta producción se comercializa y otra se destina a la alimentación animal, generando una fuerte integración. El girasol es un cultivo estratégico, no solo por diversificar ingresos y equilibrar el flujo financiero, sino también por su importancia agronómica como antecesor para futuras pasturas y cultivos de fina.

La incorporación tecnológica es otro eje clave. En los últimos años, Seredu comenzó a utilizar drones para diversas tareas, como la siembra de cultivos de servicio, resiembras de pasturas, aplicaciones fitosanitarias y monitoreo de hacienda. Esta tecnología, junto con la información satelital, permite tomar mejores decisiones y optimizar los procesos productivos.

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