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Día de la Bandera en Rosario: la fría distancia entre Milei y Villarruel y el dueño de Telefé presente

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ROSARIO (Enviada especial).- El acto por el Día de la Bandera en el Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario, estuvo marcado este sábado por la notoria distancia entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no fue invitada por la Casa Rosada sino por el gobierno de Santa Fe. El protocolo dispuso a Villarruel en una hilera separada, junto a autoridades provinciales, evitando cualquier cruce directo con la comitiva presidencial. Durante la ceremonia, la vicepresidenta evitó mirar al sector donde se encontraba Milei y, al finalizar, lanzó una dura crítica al vocero presidencial, Manuel Adorni.

La mañana rosarina, con 7 grados y el sol matizando el frío frente al río Paraná, fue el escenario de una jornada cargada de simbolismos y tensiones políticas. Manuel Adorni, ratificado por Milei pero recientemente despojado de su rol principal en comunicación, ingresó sonriente pero de bajo perfil. Se ubicó en su silla, saludó a otros miembros del Gabinete y conversó brevemente con la senadora Patricia Bullrich, jefa de la bancada libertaria y conocida por sus reticencias a la continuidad de Adorni en el Gobierno. Fuentes cercanas a la charla aseguraron que no se abordaron temas trascendentes.

A pocos metros, pero en otra hilera, se destacó la presencia de Villarruel. La titular del Senado fue invitada por el gobierno de Santa Fe, y la disposición de los asientos, según trascendió, buscó evitar un encuentro entre la cúpula del Poder Ejecutivo. Tras el acto, Villarruel le confió a LA Nacion su tajante opinión:

«no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni»

. La vicepresidenta fue acompañada por Clara García, jefa de Diputados provinciales, y recibió numerosos saludos de integrantes de la familia militar rosarina, un sector con el que mantiene un fuerte vínculo.

Figuras políticas y empresariales en el Monumento

El público presente en Rosario reflejó una diversidad política. Se observó una mezcla de referentes libertarios y miembros del frente Unidos, que agrupa a 16 partidos y respalda al gobernador Maximiliano Pullaro. Entre los asistentes se encontraban figuras como el diputado nacional socialista Esteban Paulón, crítico de la gestión nacional, y la diputada libertaria Lilia Lemoine, acompañada por colegas como Virginia Gallardo y Andrea “la Nena” Vera. También estuvo presente Santiago Santurio, del círculo cercano a Santiago Caputo, quien estuvo ausente en el evento.

Del Gabinete nacional, solo faltaron el ministro de Salud, Mario Lugones, en Brasil por una reunión del Mercosur, y Juan Mahiques, quien regresaba de Francia tras participar en un encuentro del GAFI. Entre los rosarinos, llamó la atención la presencia de Gustavo Scaglione, dueño de Telefé y de gran parte de los medios locales, quien fue invitado por la provincia y conversó con los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem.

Discursos, reclamos y el recuerdo de Belgrano

El presidente Milei y su hermana Karina Milei fueron recibidos por el gobernador Pullaro, un aliado de la Casa Rosada con algunas diferencias respecto al discurso libertario. Junto a Pullaro estaban el intendente de Rosario, Pablo Javkin, y el titular de la UCR nacional, Leonel Chiarella. En un gesto informal, Milei le recordó a Pullaro que le debía unos libros. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, fue escoltada por su amiga rosarina Romina Diez, diputada nacional.

Milei, Pullaro y Javkin subieron al escenario principal, pero, a diferencia de otros años, no se acercaron al mástil para izar la bandera. Esta decisión, según pudo saber este medio, obedeció a las directivas de Presidencia para evitar cualquier contacto con Villarruel. Durante el Himno Nacional, la vicepresidenta, ubicada de espaldas al Presidente, observó la bandera elevarse desde los adoquines.

Tanto Javkin como Pullaro, ambos radicales, destacaron los avances en la lucha contra el narcotráfico en la provincia, pronunciando la frase:

“El miedo cambió de bando”

. El gobernador Pullaro valoró la colaboración de la Nación en esta materia, mencionando a la exministra de Seguridad Patricia Bullrich y a la actual, Alejandra Monteoliva. También hizo un llamado a la unidad y reclamó a la Casa Rosada:

“Necesitamos que vuelva infraestructura productiva para que nuestra Argentina pueda arrancar“

, enfatizando que las obras se realizan “bajando los costos, con transparencia y sin corrupción”. Al concluir su discurso, Milei lo abrazó.

El Presidente, en su alocución, evitó referencias a la interna política o al rumbo de su gestión, enfocándose en la figura de Manuel Belgrano. Milei le atribuyó al prócer preceptos económicos liberales, afirmando que “la bandera fue, antes que nada, una bandera de libertad”, que Belgrano fue el “primer intelectual liberal” que criticó “el monopolio desde el Estado” y habló “de la naturaleza monetaria de la inflación”. Cerró su discurso con un enfático

“¡viva la patria!”

, tras asegurar que “el sueño de Manuel Belgrano seguirá vivo mientras haya argentinos dispuestos a defender la libertad”.

Durante las palabras de Milei, se escucharon tanto gritos disidentes como muestras de apoyo de parte del público. El Presidente agradeció a sus seguidores, a quienes saludó en varios tramos, pidiéndoles que se enfocaran en Belgrano. Entre los asistentes, también se escucharon murmullos críticos hacia Adorni, con la palabra “corrupto” resonando. Al finalizar el acto, Villarruel se quedó a saludar y besar a los asistentes, posando con una bandera de Malvinas, mientras que el resto de la comitiva presidencial se retiró rápidamente sin contacto con la gente.

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