Deuda externa: el BID aprobó un aval de US$ 550 millones y Caputo celebra el ahorro en tasas
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó este miércoles una garantía de hasta US$ 550 millones para que Argentina pueda negociar créditos con bancos privados. Este instrumento se suma a otros respaldos multilaterales y tiene como objetivo principal financiar los próximos vencimientos de deuda sin recurrir a las reservas del Banco Central.
La decisión fue confirmada por el presidente del BID, Ilan Goldfajn, quien destacó que esta es la primera garantía otorgada a Argentina en apoyo a importantes reformas. El aval facilitará la movilización de un total de US$ 1.200 millones en financiamiento externo, según las proyecciones del organismo. Además de su impacto financiero, el BID vincula este respaldo al fortalecimiento de las políticas de seguridad y justicia en el país, en línea con el programa económico acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Respaldo clave para vencer la deuda
Este anuncio llega apenas 48 horas después de que el Banco Mundial aprobara dos garantías por US$ 2.000 millones para el mismo fin. El ministro de Economía, Luis Caputo, recibió en el Palacio de Hacienda a la vicepresidente del Banco Mundial para la región, Susana Cordeiro Guerra, para repasar estos acuerdos y el programa vigente con la entidad. Posteriormente, la funcionaria se reunió con el presidente Javier Milei en la Quinta de Olivos, encuentro del que también participó el canciller Pablo Quirno.
Caputo subrayó el impacto positivo de estas garantías:
“La tasa de interés será sustancialmente más baja que la tasa actual del mercado, lo que representa un ahorro muy significativo para todos los argentinos”.
Las proyecciones iniciales del Gobierno apuntaban a tasas de entre 5,5% y 6,5% anual para los préstamos con garantías, un costo considerablemente menor al 8,5% o 9% que Argentina debería pagar hoy en los mercados sin este tipo de respaldo, con un riesgo país en 435 puntos básicos.
El Gobierno había solicitado en abril garantías al Banco Mundial, el BID y la Corporación Andina de Fomento (CAF) para conformar un “puente financiero” de US$ 4.000 millones. El objetivo prioritario es cubrir el pago de US$ 4.300 millones a bonistas el próximo 9 de julio, evitando así el uso de las reservas acumuladas. La baja del riesgo país, que descendió de los 500 puntos, es vista en el mercado como una “ventana” de oportunidad para este tipo de operaciones.
El BID y las reformas en seguridad y justicia
Más allá del aspecto financiero, el BID detalló que el aval de US$ 550 millones respaldará el programa de Políticas Proactivas de Seguridad y Justicia (PROSEJUS). Este conjunto de reformas del Gobierno argentino busca reducir la impunidad de los delitos vinculados a organizaciones criminales, fortaleciendo la capacidad del sistema de seguridad y justicia, la persecución penal, la investigación criminal y la recuperación de activos de origen ilícito.
El proyecto, parte de la Alianza por la Seguridad, la Justicia y el Desarrollo del BID, contempla un enfoque integral que incluye un programa basado en resultados para potenciar las capacidades de las fuerzas federales de seguridad y la inteligencia criminal. Según estimaciones del BID, el costo directo del crimen y la violencia en Argentina se sitúa en 3,9% del PIB, superando el promedio regional. La implementación de PROSEJUS busca contribuir al crecimiento económico sostenible, al reducir la impunidad y la criminalidad, y fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones públicas.

