Dólar contenido: la brecha con el techo de la banda cambiaria se expande al 24%
Con una oferta robusta de divisas que proviene del complejo agroexportador, el sector energético y las recientes emisiones de deuda corporativa en los mercados internacionales, el dólar se mantuvo en calma durante el primer semestre del año, ampliando significativamente la distancia respecto del límite superior de la banda cambiaria establecida por el Banco Central (BCRA).
Este martes, el tipo de cambio mayorista opera a $1430,75, mostrando una mínima variación de $1,50 con respecto al cierre anterior (+0,11%). En contraste, el techo de la banda de flotación se ubica en $1785,41, lo que significa que la cotización actual se encuentra un 24,7% por debajo del límite máximo fijado por la autoridad monetaria.
Aunque el dólar acumula un avance de $22 desde el inicio de junio (+1,5%), este movimiento se interpreta como un rebote tras un período de retroceso en los primeros meses del año. Este fenómeno se explicó por una combinación de factores que reforzaron la oferta de divisas en el mercado de cambios.
Entre los elementos clave que impulsaron esta dinámica se destacan la actual liquidación de la cosecha gruesa, el creciente aporte de Vaca Muerta a las exportaciones energéticas y las exitosas colocaciones de obligaciones negociables realizadas por empresas argentinas en el exterior. Este último punto se vio favorecido por un escenario de mayor apetito por el riesgo argentino, gatillado tras las elecciones legislativas del año pasado.
El esquema de bandas y su evolución
El dólar se alejó progresivamente del techo de la banda de flotación, un esquema que comenzó a regir a mediados de abril del año pasado. En aquel momento, el Gobierno levantó el cepo cambiario para los ahorristas minoristas y anunció un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Inicialmente, se estableció un piso de $1000 y un techo de $1400, valores que ajustaban diariamente a una velocidad del 1% mensual hasta el 31 de diciembre pasado. Sin embargo, con el objetivo de evitar un atraso cambiario real por efecto de la inflación —una demanda que el mercado sostenía desde hace meses—, el BCRA anunció a mediados de diciembre pasado que en 2026 las bandas ajustarían según el último dato de inflación.
El esquema prevé que, si la cotización perfora el piso, el Central intervenga mediante la compra de reservas. Si alcanza el techo, deberá vender divisas. Este último escenario se dio en cuatro ocasiones durante el período electoral del año pasado.
Proyección del techo de la banda para julio
Tras conocerse que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo registró un aumento del 2,1%, se actualizaron los límites de la banda cambiaria. Este indicador es la referencia clave para determinar el margen de flotación del dólar mayorista durante julio.
Si se toma como referencia que el techo de la banda finalizará junio en $1806,92 —producto de la inflación del 2,6% de abril—, la aplicación del 2,1% correspondiente al IPC de mayo elevará ese límite máximo a una zona cercana a los $1844,87 para el cierre de julio.
Del otro lado, el precio más bajo que podría tocar el tipo de cambio oficial mayorista a finales del mes que viene será $754,14. En consecuencia, la desaceleración de la inflación se traduce en un ajuste más moderado del límite superior, brindando mayor previsibilidad al mercado.

