Juicio Maradona: «Por la forma en que se murió, se hicieron muy mal las cosas», declaró Stinfale
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona sumó una declaración clave: el abogado y empresario Víctor Stinfale, quien mantuvo una relación de amistad y en ocasiones se encargó de cuestiones jurídicas del astro, testificó ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro. Su testimonio apuntó directamente a las deficiencias en la atención del Diez, afirmando que “Por la forma en que se murió, hicieron muy mal las cosas”.
Stinfale, que visitó a Maradona en el country de Brandsen donde residía mientras dirigía a Gimnasia y Esgrima La Plata, recordó su preocupación por el estado de salud del exfutbolista. Relató que el 30 de octubre de 2020, día del cumpleaños número 60 de Maradona, lo encontró durmiendo profundamente y, horas después, presenció por televisión el homenaje en la cancha de Gimnasia, donde Diego se mostraba visiblemente deteriorado. “Vi lo que vimos todos: Diego estaba mal”, sostuvo ante los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani.
La llamada de Maradona y la desconfianza hacia Luque
El abogado detalló una llamada crucial que recibió de Maradona el 3 de noviembre de 2020, el mismo día en que sería operado de un hematoma subdural.
“Spiderman [así llamaba Diego al abogado], me están por operar, necesito que me ayudes”
, le habría dicho el Diez. Tras esa comunicación, Stinfale se puso en contacto con Leopoldo Luque, neurocirujano y principal acusado en la causa.
Stinfale expresó su desconfianza hacia Luque desde un primer momento: “Lo conocía por haberlo visto hacer unas declaraciones no muy afortunadas sobre Diego, que era adicto. Me dijo que lo iba a operar, que tenía reservado un quirófano en la Clínica Olivos. ‘Vos no tenés la espalda para operarlo’, le dije. Percibía que no era un médico para tocarle la cabeza a Maradona», declaró. Acompañado por un médico de su confianza, Rodolfo Benvenuti, Stinfale se dirigió a la Clínica Olivos, donde se encontró con Gianinna Maradona, a quien le preguntó si podía “darle un voleo” a Luque, recibiendo como respuesta: “Por fin uno que piensa como yo. Sí, Víctor, pegale un voleo”. Finalmente, Luque no participó directamente de la intervención quirúrgica, aunque fue él quien comunicó a los medios el éxito de la operación. Stinfale también recordó que antes de la cirugía, Luque se puso a llorar, describiéndolo como “una bola de nervios” que “tenía afecto por Diego, lo quería”.
Fallas en la internación domiciliaria
El testigo también se refirió a una reunión en la Clínica Olivos posterior a la operación, donde se planificó la externación de Maradona. “Estaban todos contentos por la evolución de Diego. Se habló de los temas de la casa [donde iba a ser trasladado Maradona] y del apoyo de Swiss Medical para la internación domiciliaria”, sostuvo Stinfale. Indicó que Luque “no era el que dirigía, pero sí podía unir a las partes”, y que se había acordado la necesidad de un médico clínico, psiquiatras, un psicólogo y el soporte logístico de Swiss Medical, incluyendo una ambulancia.
Sin embargo, Stinfale fue contundente al señalar el incumplimiento de esas previsiones: “Por lo que conocí por los medios de comunicación no se hizo nada, no sucedió nada de eso”. Ante la pregunta final del fiscal general adjunto Patricio Ferrari, el abogado no dudó: “Por la forma en que murió Diego, se hicieron muy mal las cosas. Estaba hinchado y no se lo llevó a un hospital; es algo gravísimo”.

