Sociedad

Femicidio de Ángeles Rawson: la desgarradora carta de su madre a 13 años del crimen

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Jimena Aduriz, madre de Ángeles Rawson, conmemoró este miércoles los 13 años del femicidio de su hija con una conmovedora carta publicada en su cuenta de Facebook. El brutal crimen de la adolescente de 16 años, perpetrado por el portero de su edificio, conmocionó al país y se convirtió en uno de los casos más mediáticos de la historia argentina.

“Cuánto pesa tu ausencia, es un ataúd en mi espalda que con el paso del tiempo se hace parte de ella…”, comenzó Aduriz su mensaje, acompañado de una fotografía de la tumba de Ángeles, en la que se lee la palabra “Mumi”, el apodo con el que la conocían sus seres queridos. La imagen también muestra dos ramos de flores y una foto de la joven.

La madre de Ángeles compartió la contradicción de los años transcurridos: “Tantas cosas han pasado, tantos recuerdos que dejaron de crearse, y la paradoja que lo siento como si hubiera sido ayer”. Su carta no solo evoca el dolor, sino también la permanencia de los recuerdos más íntimos de su hija: “Tu pelo enmarañado, arrastrando tus pantuflas, con tu mal humor hasta que te tomabas tu té con dos tostadas, y ahí empezabas a sonreír”, detalló.

El crimen que marcó un antes y un después

El femicidio de Ángeles Rawson ocurrió el 10 de junio de 2013. Aquel día, la joven regresaba del colegio tras una clase de Educación Física. A las 9:50, ingresó al edificio de la calle Ravignani 2360, en el barrio porteño de Palermo, un momento captado por cámaras de seguridad. Sin embargo, nunca llegó a su departamento en la planta baja.

El juicio, celebrado dos años después, reveló que en el hall del edificio Ángeles se encontró con Jorge Mangeri, el portero que la había visto crecer desde que tenía cinco años. Mangeri intentó abusar sexualmente de ella y, ante la resistencia de la adolescente, decidió matarla para ocultar el hecho. La autopsia determinó que Ángeles murió por asfixia y estrangulamiento. Posteriormente, Mangeri descartó el cuerpo en bolsas de residuos, que fue hallado en el predio de la Ceamse en José León Suárez.

Cuatro días después del crimen, Mangeri confesó ante la fiscalía. Fue condenado a prisión perpetua, en un veredicto que marcó un precedente. Este caso no solo dejó una profunda cicatriz en la sociedad, sino que también impulsó a Jimena Aduriz a convertirse en una de las promotoras de la “Ley de Víctimas”, una normativa que busca garantizar los derechos de quienes atraviesan procesos judiciales similares al que ella y su familia vivieron.

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