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Desde Gualeguaychú al Mundial 2026 en bici: la odisea de tres argentinos por América

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Tres amigos argentinos, movidos por la pasión del ciclismo y el fútbol, emprendieron hace diez meses una travesía épica en bicicleta desde Gualeguaychú, Entre Ríos, con el objetivo de llegar al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Juan Miguel Silio (59), Yamandú Martínez (49) y Vicente Conculini (29) han recorrido 16.700 kilómetros, atravesando 17 países y superando desafíos, con una meta clara: ver a la Selección Argentina y a Lionel Messi en acción.

La aventura comenzó el 16 de agosto de 2025, cuando cargaron sus bicicletas con 60 kilos de equipaje y partieron sin una ruta precisa. Miguel Silio, el más experimentado del grupo, fue el encargado de la planificación. Acostumbrado a viajes de larga distancia, incluso a pedalear por distintas partes del mundo, había unido por primera vez sus dos pasiones en el Mundial de Rusia 2018 y luego en Qatar 2022. Esta vez, la incertidumbre sobre las sedes mundialistas añadió un condimento extra: «Salimos de Gualeguaychú sin saber si teníamos que ir hasta Vancouver, Canadá o hasta la Ciudad de México», explica Miguel. Fue recién en diciembre, desde Cali, Colombia, que supieron que su destino final sería Kansas, la ciudad donde la Albiceleste disputará parte de la fase de grupos.

Un viaje de desafíos y encuentros inesperados

La travesía estuvo marcada por cronogramas estrictos que, sorprendentemente, lograron cumplir. Para fin de año cruzaron de Colombia a Panamá, celebraron las fiestas en Cartagena, ingresaron a México en la primera semana de marzo y a Estados Unidos a fines de abril. Durante este recorrido, los ciclistas se alojaron en todo tipo de lugares: desde carpas y clubes hasta colegios, hostels y casas de familia. Miguel recuerda una noche particular: «Hace tres noches, dormimos en una iglesia evangélica en la alfombra del templo, en el altar. Los alojamientos son todos diversos y, sobre todo, depende mucho de los países».

La popularidad los encontró en Estados Unidos, donde fueron noticia en importantes medios como The Dallas Morning News, CNN, Univisión y NBC. Esta exposición los llevó a ser reconocidos en la calle, a recibir invitaciones y hasta donaciones. Sin embargo, la mayor riqueza del viaje, según relatan, ha sido la conexión con la gente. «Cuando llegás a la placita del pueblo la gente se acerca a preguntar de dónde venís y a dónde vas, es la curiosidad que despierta en los demás viajar en bicicleta», cuenta Miguel, destacando la calidez y hospitalidad que encontraron en casi todos los países.

Momentos de tensión y la meta final

No todo fue color de rosa. El tramo más crítico lo vivieron en la costa ecuatoriana, en la ciudad de Machala, durante un motín carcelario que generó una ola de violencia en la ruta. «Hubo un motín en la cárcel, mataron a 30 personas y a partir de ahí empezaron a surgir una serie de atentados», relata Miguel. Tras contactarse con el cónsul argentino en Guayaquil, evacuaron la zona en ómnibus, adelantando 200 kilómetros para ponerse a salvo. Situaciones similares, aunque menos graves, vivieron en Colombia y México, donde extremaron precauciones y siguieron los consejos de las autoridades locales. «Fuimos siguiendo los consejos, eso y la suerte evitaron que tuviésemos alguna consecuencia en lo personal», asegura Miguel.

A pesar de los desafíos, la ilusión de ver a la Scaloneta se mantiene intacta. Aunque no tienen entradas para los partidos, confían en que su esfuerzo valdrá la pena. «La idea es acompañar a Argentina hasta la última semana porque va a llegar a la final, así que la vamos a acompañar por todo Estados Unidos, no en bicicleta porque las distancias son imposibles en el tiempo entre partido y partido», explica Miguel. Recientemente, tuvieron la oportunidad de conocer a Manu Ginóbili, quien los invitó a tomar un café y se mostró interesado en su aventura. Con el espíritu bien alto, Miguel concluye con un mensaje directo a la estrella de la Selección:

Messi, poné a calentar el agua que estamos yendo para allá.

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