Costo de refaccionar y ampliar la cocina: cuánto sale en junio de 2026 y qué bancos ofrecen créditos
En un mercado inmobiliario que muestra signos de reactivación, pero con costos de construcción aún elevados, encarar la ampliación o refacción de una cocina en junio de 2026 implica considerar cifras significativas. Si bien los valores en dólares se estabilizaron, el desembolso en pesos continúa siendo considerable.
Según el último relevamiento de Reporte Inmobiliario, refaccionar una cocina estándar de 5,6 m² demanda actualmente una inversión de $9.650.287,34, con valores relevados a mayo de 2026. Este monto representa una suba del 16,55% en pesos respecto al período anterior, mientras que en moneda estadounidense no registró modificaciones.
El presupuesto para esta refacción integral incluye la demolición, el recambio completo de cañerías de agua y gas, la instalación de una nueva mesada de granito, muebles bajo mesada y alacenas, grifería monocomando, instalación eléctrica renovada, revestimientos cerámicos, luminarias y la pintura general del ambiente.
Si la reforma se extiende para incluir también el baño, el desembolso total asciende a $18.453.373, equivalentes a unos US$12.904 según la cotización del dólar blue vendedor de principios de mayo, un valor prácticamente idéntico al de un año atrás.
Ampliación: el impacto del costo de la construcción
Cuando el proyecto va más allá de la refacción y busca ganar metros cuadrados, integrar ambientes o avanzar sobre un patio, la variable clave deja de ser solo el equipamiento para centrarse en el costo de la construcción. En este escenario, el contexto cambia sustancialmente.
En abril de 2026, el Índice del Costo de la Construcción (ICC) del Gran Buenos Aires, elaborado por el INDEC, registró un aumento mensual del 3,1% en pesos, acumulando un incremento del 10,1% en lo que va del año. Esto significa que ampliar una cocina implica ingresar de lleno en esta estructura de costos, lo que puede elevar el presupuesto entre un 20% y un 40% respecto a una refacción estándar, dependiendo de la complejidad de la obra.
Frente a este panorama, el crédito hipotecario resurgió como una herramienta fundamental para afrontar una remodelación de envergadura. Varios bancos ofrecen actualmente líneas específicas para refacción, con esquemas similares: plazos extensos, tasas de interés más competitivas que los préstamos personales y cuotas que, en general, no pueden superar el 25% del ingreso familiar.
Bancos con créditos para refacción
Banco Ciudad
La entidad porteña financia hasta el 100% del presupuesto de obra, con un tope del 50% del valor de tasación del inmueble. El plazo máximo es de 10 años, con una tasa del 10,5% + UVA. La cuota no debe exceder el 20% de los ingresos del solicitante. El monto máximo del préstamo es de $130.000.000.
Banco Nación
Otorga hasta el 75% del presupuesto de obra, con plazos de cinco, 10 o 15 años y un plazo de obra de hasta 12 meses. El monto máximo a prestar es de 157.500 UVAs con una tasa del 6% o de 210.000 UVAs con una tasa del 12%.
Banco ICBC
Ofrece financiación de hasta el 50% de la tasación de la propiedad, con un tope de $200 millones. Requiere la presentación de presupuesto de obra, planos y firma de arquitectos. El plazo máximo es de 20 años, con una tasa del 6,9% para clientes con cuenta sueldo y del 9,9% para el resto.
Banco Supervielle
Este banco brinda préstamos con un plazo de hasta 10 años y una tasa del 15%. El ingreso mínimo del solicitante debe ser de $5 millones y no tiene tope máximo a prestar, financiando hasta el 50% de la tasación del inmueble.
Banco Patagonia
El préstamo financia hasta el 25% del valor de la propiedad, con las mismas características que el crédito para adquisición: una tasa del 9,25% exclusiva para clientes con cuenta sueldo en la entidad. Se puede devolver hasta en 30 años y otorgan hasta $140 millones.
Banco Comafi
Financia hasta el 50% del valor de la vivienda permanente, con un tope de $350 millones y plazos de 5 o 10 años. La entidad exige demostrar los planos de obra, presupuesto y cronograma suscripto por un profesional. La tasa es de 9,5% y 11% para quienes no cobren el sueldo en la entidad. Se debe tener un ingreso mínimo neto de $5.000.000.
Medidas y diseño: claves para una cocina funcional
Especialistas en interiorismo y arquitectura coinciden en que una cocina bien resuelta no se improvisa, sino que se proyecta en función del uso real y de quienes la habitan. Antes de definir materiales o colores, es fundamental analizar la superficie total disponible y la altura real del techo para diseñar el espacio considerando instalaciones como tomas eléctricas, gas, desagües y ventilación.
Las medidas estándar son una referencia clave: el bajo mesada suele ubicarse a 90 centímetros de altura y 60 centímetros de profundidad, proporciones que garantizan comodidad. El zócalo se recomienda entre 10 y 15 centímetros, mientras que las alacenas tradicionales se resuelven entre 70 y 90 centímetros de ancho y 30 centímetros de profundidad para liberar espacio de mesada.
La fluidez en los pasillos es otro aspecto central, con un paso mínimo funcional de 90 cm. Los especialistas recomiendan dejar al menos 40 centímetros libres junto a la heladera para apoyar elementos y facilitar la descarga de compras, optimizando así la dinámica diaria.
En términos de disposición funcional, la “regla del triángulo” persiste como principio organizador, vinculando tres zonas: almacenamiento (alacena o heladera), preparación (mesada y bacha) y cocción (anafe o cocina). Cada lado del triángulo debería contar con al menos 120 centímetros para garantizar recorridos cómodos y eficientes.
Aunque las tipologías actuales incorporan islas y configuraciones abiertas, la lógica del triángulo sigue siendo la base para asegurar fluidez. La integración con el living comedor, cada vez más habitual, no elimina la necesidad de una estructura funcional clara; por el contrario, la vuelve más necesaria. El cambio cultural ha transformado este espacio, que hoy es protagonista. La cocina dejó de ser un ámbito oculto para convertirse en parte del área pública del hogar, favoreciendo la incorporación de materiales de mayor sofisticación y detalles asociados al confort.
De esta manera, en un mercado que comienza a recuperar dinamismo, cada metro cuadrado nuevo se analiza como una inversión. Y la cocina, hoy, es uno de los activos más visibles dentro de la casa.

