Riquelme y Arruabarrena: la tregua inesperada para el regreso del DT a Boca
Rodolfo Arruabarrena regresará al banco de suplentes de Boca Juniors como director técnico, marcando un giro inesperado en la relación con Juan Román Riquelme, actual presidente de la institución. La decisión implica dejar de lado las fuertes diferencias que ambos protagonistas tuvieron en el pasado, especialmente durante la primera etapa del “Vasquito” como entrenador, bajo la gestión de Daniel Angelici.
La asunción de Arruabarrena está prevista para el 18 de junio. Su segundo ciclo al frente del equipo tendrá un desafío inmediato y de gran envergadura: el 23 de julio, Boca Juniors enfrentará a O’Higgins de Chile en la Bombonera por un decisivo encuentro de la Copa Sudamericana, en lo que se conoce como un partido de “mata-mata”.
Un pasado de roces y el «escudo por delante»
La relación entre Riquelme y Arruabarrena no siempre fue armónica. Durante el primer paso del “Vasquito” como DT de Boca, entre 2014 y 2016, Riquelme, ya retirado del fútbol profesional, había expresado críticas públicas que generaron tensión. Sin embargo, la actual coyuntura institucional y deportiva del club parece haber impulsado a ambos a priorizar el bien de la institución, poniendo “el escudo por delante”, según trascendió.
Este regreso de Arruabarrena es significativo. Su primera etapa en Boca incluyó la obtención de dos títulos nacionales: el Campeonato de Primera División 2015 y la Copa Argentina 2015. Su experiencia y conocimiento del club fueron factores clave para la dirigencia actual en la toma de esta decisión, buscando un perfil que pueda afrontar los desafíos deportivos inmediatos, especialmente en el plano internacional.
El desafío de la Copa Sudamericana
El debut de Arruabarrena ante O’Higgins por la Copa Sudamericana no solo será su primer partido oficial en este nuevo ciclo, sino que también representará una prueba de fuego para las aspiraciones internacionales del club. La fase de “mata-mata” exige resultados inmediatos y una rápida adaptación del equipo a las directivas del nuevo cuerpo técnico. La Bombonera será testigo de este reencuentro entre el “Vasquito” y la hinchada, en un contexto de alta expectativa y la necesidad de revertir el presente deportivo.

