Interna libertaria y realineamientos: el funeral del Indio Solari y la trama de poder en la Justicia
La reciente movilización espontánea por el fallecimiento del Indio Solari, que congregó multitudes en Plaza de Mayo y Villa Dominico, no solo revela un fenómeno social enigmático, sino que también actúa como un catalizador de redefiniciones políticas en Argentina. Este desplazamiento masivo, comparable a los funerales de figuras históricas como Hipólito Yrigoyen, Carlos Gardel o Diego Maradona, pone de manifiesto un país subterráneo que se organiza en torno a un ídolo, interpelando a las principales fuerzas políticas a intentar una apropiación, aunque sea subliminal, de ese sentimiento popular.
El “Indio”, conocido por su ideología de izquierda y su posterior acercamiento al kirchnerismo, generó un dilema en el actual oficialismo, con rasgos populistas. Dirigentes cercanos a Javier Milei, como el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el realizador audiovisual Santiago Oría, expresaron su despedida, que incluyó un matiz de pedido de perdón a su electorado, buscando conectar con este fenómeno popular. Paralelamente, el kirchnerismo, por su parte, intentó capitalizar la manifestación como parte de su propia historia. La organización del funeral, en la que intervino la municipalidad de Avellaneda, fue coordinada por Máximo Kirchner y Axel Kicillof, un diálogo que, tras un largo período de distanciamiento, podría señalar un posible acercamiento en la fracturada interna peronista.
El peronismo en la encrucijada y el tablero de Juntos por el Cambio
La incógnita principal que atraviesa al peronismo es su esquema competitivo para las elecciones presidenciales de 2027. La fractura del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, su principal bastión, producto de las tensiones entre Kicillof, Cristina Kirchner y La Cámpora, podría encontrar un punto de inflexión en este reciente diálogo. La pregunta es si Kicillof podrá heredar el prestigio de Cristina o si buscará una estrategia más centrista, y si el peronismo “renovador” —liderado por figuras como Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel— tendrá tiempo de construir un candidato o deberá optar por uno “llave en mano”, como el empresario Jorge Brito, quien ya fantasea con incursionar en política.
En el universo opositor a Milei, Mauricio Macri también mueve sus piezas. Tuvo reuniones clave con los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos). Pullaro le planteó a Macri la necesidad de reconstruir Juntos por el Cambio, sin Milei, para contener a los desencantados del actual gobierno. Frigerio, por su parte, sugirió apoyar al gobierno en la eliminación de las PASO, una medida que reduciría una instancia electoral y podría beneficiar a los gobernadores. Sin embargo, en el PRO, figuras como Diego Santilli y Cristian Ritondo mantienen acuerdos con el oficialismo, anticipando una posible competencia entre dirigentes de Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza en futuras elecciones.
La virulenta interna libertaria y el poder de los Mahiques
La Libertad Avanza, por su parte, atraviesa una interna «muy virulenta». Una reciente auditoría de la Inspección General de Justicia sobre la Fundación Faro, encargada de la recaudación del partido y manejada por Francisco Caputo (hermano de Santiago Caputo), reveló miles de millones de pesos de origen poco claro, sin identificación de los aportantes. Esta situación, divulgada por Hugo Alconada Mon, generó irritación en Santiago Caputo y expuso las tensiones dentro del oficialismo, donde se sospecha que las acciones judiciales contra funcionarios como Manuel Adorni, cuya declaración jurada es objeto de escrutinio, podrían estar ligadas a esta interna.
La familia Mahiques continúa colonizando el Estado y el poder judicial. Juan Bautista Mahiques, ministro de Justicia, y su hermano Ignacio Mahiques, exfiscal de causas sensibles y ahora vicepresidente de una cámara de la Justicia nacional, ejercen una influencia creciente. La designación de Ignacio como rector del Instituto Universitario de Seguridad por Jorge Macri, y la de Esteban Mahiques como jefe de Gabinete del Ministerio de Justicia ad honorem, refuerzan la percepción de un «RIGI judicial» para la familia, que genera interrogantes sobre la independencia de sus acciones y su lealtad a los Milei o a los Macri.
La trama se complejiza con el viaje de Lijo y Mahiques a París para una reunión del Grupo de Acción Financiera Internacional, un encuentro que, se especula, podría derivar en acuerdos políticos internos. Además, el caso de la jueza María Verónica Michelli, cuñada de Alconada Mon, cuyo pliego fue aprobado por el Senado pero aún no firmado por el Presidente, expone un nuevo foco de conflicto. La polémica se agudizó con la carta de Carlos Mahiques, padre de Juan Bautista e Ignacio, al presidente de la Cámara de Casación, Diego Barroetaveña, pidiendo una «censura al periodismo» y limitaciones a la actividad de la prensa en relación con la Justicia. Este pedido fue comparado por Anabel Fernández Sagasti (Senado) con las denuncias de lawfare del kirchnerismo, uniendo a “dos rostros del populismo, de derecha y de izquierda”, en una consigna: “No odiamos lo suficiente al periodismo”.

