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Justicia: La “refundación” de Milei y Mahiques arranca con fuerte endogamia y pliegos negociados

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La anunciada “refundación” del Poder Judicial por parte del presidente Javier Milei, tras la reciente aprobación de 74 pliegos de jueces y fiscales en el Senado, ha comenzado con una marcada característica: un dominio endogámico de la propia “familia judicial”. Un análisis de los nombramientos revela una preponderancia de lazos de parentesco y relaciones laborales internas, así como la influencia de gobernadores aliados a la Casa Rosada.

Esta primera camada de magistrados cubre vacantes acumuladas durante más de dos años y medio, un hito que no se registraba en diez años, según destacó el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien asumió con más de 360 cargos vacantes en la justicia federal. Sin embargo, los pliegos aprobados no corresponden a los cargos más sensibles de la Justicia nacional y federal, como los de Comodoro Py 2002, que se debatirán en el Senado en una etapa posterior.

Nombres propios: parentescos y controversias

Entre los 74 candidatos con luz verde del Senado, destaca el caso de María Verónica Michelli, cuyo nombramiento el propio Gobierno había intentado bloquear por ser cuñada de un reconocido periodista. A pesar de la aprobación senatorial, el presidente Milei aún se resiste a firmar el decreto de su designación, haciendo uso de su facultad.

La lista confirma la tendencia a la “endogamia judicial”. Varios de los futuros jueces y fiscales son hijos o cónyuges de magistrados influyentes, o han trabajado como colaboradores directos de figuras relevantes del Poder Judicial. El sociólogo Juan José Nardi, en su etnografía La familia judicial, explica que, más allá de los méritos en el Consejo de la Magistratura, los candidatos suelen requerir “padrinos” y “lobbistas” internos o gubernamentales para acceder a los cargos, perpetuando así lealtades y relaciones en el tiempo.

“Quédese tranquilo. Yo no llegué por concurso”, decía un cartel colocado en el escritorio de Germán Moldes, padre de uno de los nuevos fiscales.

Ejemplos de esta dinámica incluyen a Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, quien será juez del Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe. Su pliego generó debate y fue aprobado con dos votos en contra del kirchnerismo. También se suma Juan Andrés Moldes, hijo del fallecido fiscal ante la Cámara Federal, Germán Moldes, que ocupará un cargo de fiscal de primera instancia en el fuero Penal Económico.

Otros casos son Laureano Durán, hijo del ex camarista federal Alberto Ramón Durán, y Nicolás Pacilio, hijo del ex camarista federal de La Plata Antonio Pacilio. Ambos seguirán los pasos de sus padres en la justicia.

La nómina también incluye cónyuges de magistrados, como Ana María Cristina Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien investiga al presidente Milei en la causa $LIBRA. Su pliego fue aprobado por unanimidad para ser jueza federal de primera instancia de Hurlingham. De igual forma, Yamile Susana Bernan, esposa de Diego Guerendiain (exjefe de Gabinete del Ministerio de Justicia durante la gestión de Mariano Cúneo Libarona), fue aprobada como camarista de la Cámara del Crimen.

Secretarios y excolaboradores de jueces federales de Comodoro Py también ascienden. María Julia Sosa, secretaria del juzgado de Julián Ercolini (quien instruyó causas de alto perfil contra la expresidenta Cristina Kirchner), fue designada jueza del Tribunal Oral Federal 3 de La Plata. El kirchnerismo votó en contra de su designación. Javier Matías Arzubi Calvo, exsecretario de Ariel Lijo (a quien Milei intentó llevar a la Corte), fue aprobado como juez del Tribunal Oral Federal 5 de San Martín, en su tercera postulación.

Influencia política y distribución federal

La tanda de nombramientos también reflejó acuerdos políticos y la influencia de gobernadores. Jorge Djivaris, ex subsecretario de Justicia del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, fue designado camarista en lo Comercial. Su postulación, que interviene en la causa del concurso preventivo de Correo Argentino S.A., generó una impugnación por un falso vínculo familiar con el ministro Mahiques, que fue desmentido y aclarado en el Senado.

Sorprendió la inclusión de Santiago Vismara, fiscal general que firmó la solicitada de Justicia Legítima, agrupación identificada con el kirchnerismo. Su pliego fue aprobado por unanimidad en una tanda impulsada por La Libertad Avanza.

En el interior del país, la distribución de pliegos muestra un reparto desigual. De los 74 nuevos nombramientos, el 69% corresponde a la Ciudad de Buenos Aires y el 31% a tribunales del interior. La provincia de Buenos Aires concentra la mayor parte de este cupo, con 13 pliegos para La Plata, San Martín y Hurlingham.

En Mendoza, se designó a Sebastián Guillermo Soneira como vocal de la Cámara Federal de Apelaciones, un exfuncionario de confianza del gobernador Alfredo Cornejo, aliado del Gobierno nacional. En Santa Fe, se aprobaron tres pliegos de jueces, entre ellos el de Emilio Rosatti, con el impulso del gobernador Maximiliano Pullaro, en el contexto de la crisis de seguridad por el narcotráfico. Pablo Antonio Matkovic, en Neuquén, propuesto por el jefe de bloque de la UCR, Eduardo Vischi, fue asesor de la exministra Nilda Garré y presentó un hábeas corpus contra Patricia Bullrich en 2017.

Finalmente, en Formosa, la designación de Gerardo Daniel Cacace como juez del Tribunal Federal de Juicio, quien fue víctima de abusos del poder policial bajo la gestión de Gildo Insfrán, se percibe como una declaración antioficialista.

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