Sociedad

Femicidio de Agostina Vega: dudas sobre el móvil y buscan cómplices de Barrelier

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CÓRDOBA.- A una semana del hallazgo de los restos de Agostina Vega, la investigación del femicidio avanza con más interrogantes que certezas, especialmente en torno al móvil del crimen y la posible participación de cómplices de Claudio Barrelier, el principal acusado. La adolescente, que este lunes hubiera cumplido 15 años, fue asesinada y presuntamente abusada apenas dos semanas antes de la «fiestita» que su familia le estaba organizando.

El caso, que conmueve a la provincia, expone un entramado complejo donde se mezclan el uso de mujeres, vínculos con el poder político local, barrabravas y drogas. Expertos en criminalística señalan que la limpieza de la escena del crimen, donde se produjo una significativa pérdida de sangre por la disección del cuerpo, sugiere una acción que va más allá de lo que una sola persona podría haber logrado sin dejar rastros. Esta hipótesis pone en duda la teoría de un crimen impulsado por el consumo de sustancias psicoactivas, ya que las acciones de Barrelier, tanto previas como posteriores al femicidio, se muestran ordenadas y coherentes.

La fiscalía, a cargo de Raúl Garzón, y los querellantes, representados por Fernanda Alaniz (padre de Agostina) y Carlos Nayi (abuelos maternos), enfrentan la tarea de desentrañar los múltiples cabos sueltos. Una de las claves es determinar con qué argumentos Barrelier persuadió a Agostina para cruzar la ciudad sola un sábado por la noche, y si el asesinato tuvo un móvil puramente sexual o si se trató de un «ajuste de cuentas», una hipótesis que aún carece de detalles concretos.

Uno de los puntos críticos que emergen de la investigación es la falta de acción inmediata por parte de la Justicia. Se reveló que Claudio Barrelier tenía una causa abierta por privación ilegítima de la libertad de una joven de 20 años. Si este antecedente hubiera sido detectado al momento de la primera denuncia por la desaparición de Agostina, el acusado podría haber sido buscado de inmediato, acortando su margen de acción. En cambio, Barrelier dispuso de al menos tres días, domingo, lunes y martes, para moverse libremente en su casa del barrio Cofico, considerada ahora la escena primaria del crimen, e incluso llevar a cabo el traslado de los restos de la víctima.

La cronología de los hechos y la trama de engaños

El sábado 23 de marzo, el día del femicidio, Agostina Vega inició su jornada asistiendo a un partido de fútbol con su madre, Melisa Heredia, y su hermano. Allí se encontraron con Claudio Barrelier y Osvaldo Fassetta, quien posteriormente fue detenido por encubrimiento agravado Femicidio de Agostina Vega: detienen a un barrabrava de Instituto por encubrimiento. Según el relato de la madre, Barrelier, quien había sido su pareja y con quien mantenía una relación de amistad, era parte de su círculo. Esa noche, el grupo se separó y Agostina salió de su casa pasadas las 22:30, diciendo que iría a buscar empanadas.

La adolescente tomó un remís hacia el barrio Cofico, donde, según el testimonio del chofer, se encontró con un hombre encapuchado que pagó el viaje. Agostina le habría dicho al remisero que iba a encontrarse «con el novio de su mamá» para hacerle una «sorpresa». Las mentiras y contradicciones de Barrelier comenzaron casi de inmediato. Ante los mensajes desesperados de Melisa Heredia, Barrelier primero negó saber de Agostina y luego cambió su versión, afirmando que la había acompañado dos cuadras y que la joven se había subido a un «auto rojo».

Las pruebas de luminol en la casa de Barrelier en Cofico, realizadas el miércoles 27, sugieren que allí fue asesinada Agostina. Las cámaras de seguridad captaron a Barrelier saliendo de su vivienda el lunes 25 por la mañana en un Ford Ka negro con bolsas oscuras y un tacho de pintura de 20 litros, dirigiéndose a un descampado en Ampliación Ferreyra. Posteriormente, se reunió con Gabriel Vega, el padre de la víctima, y reiteró su versión de que Agostina se había ido con un amigo. Esta coartada se desmoronó cuando aparecieron imágenes de una cámara de seguridad que muestran a Barrelier ingresando a su casa con Agostina.

La búsqueda de cómplices y la división familiar

El padre de Agostina, Gabriel Vega, está convencido de que Barrelier «no actuó solo» y ha manifestado su determinación de que «tienen que estar todos presos». Esta convicción se refuerza por la actividad intermitente del teléfono móvil de Agostina durante el lunes y martes posteriores a su desaparición, lo que sugiere que otras personas podrían haber estado intentando desorientar a la familia e investigadores con pistas falsas. Para la fiscalía, Osvaldo Fassetta sería uno de los cómplices, pero la investigación no descarta la participación de más personas. La complejidad del caso se agudiza por las «fuertes diferencias» entre las familias materna y paterna de Agostina, mientras la fiscalía, ahora reforzada con dos fiscales especializados en violencia de género, analiza pruebas e indicios para despejar todas las dudas.

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