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Etiquetado frontal: el Gobierno busca derogar la ley y genera polémica

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El gobierno nacional presentó ante el Senado un proyecto de ley para derogar la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable (PAS), conocida popularmente como Ley de Etiquetado Frontal. Esta iniciativa busca eliminar por completo el esquema de octógonos negros que advierten sobre el exceso de nutrientes críticos y las regulaciones de marketing dirigidas a niños, normativas que fueron implementadas tras una sanción con amplia mayoría en ambas cámaras en 2022.

La Ley de Etiquetado Frontal fue el resultado de un trabajo colaborativo que involucró a legisladores de diversas fuerzas políticas, organizaciones no gubernamentales (ONGs), sociedades científicas y organismos internacionales. Su objetivo principal es obligar a las empresas productoras e importadoras de alimentos envasados a rotular sus productos con octógonos que señalen el alto contenido de azúcar, sal, grasas, calorías, edulcorantes y cafeína, entre otras directrices.

Argumentos del Gobierno vs. evidencia científica y social

El proyecto oficial, sin embargo, sostiene en sus considerandos que los sellos de advertencia «no han logrado informar de manera clara y exitosa los objetivos de la ley» y que generan «dificultades para reformular los productos alimenticios». También argumenta que la ley «resta competitividad a nuestros productos de exportación» y «desincentiva la instalación de plantas de producción» en el país.

Estas afirmaciones son cuestionadas por diversos estudios. Investigaciones del Ministerio de Salud (2023) y de FIC-Unicef (2024), basadas en encuestas a consumidores, indican un acuerdo mayoritario con la norma y un cambio en las decisiones de compra hacia productos más saludables. Además, se destaca que muchas grandes empresas alimentarias, como Danone con su postre “Serenito”, ya han reformulado sus productos para cumplir con los estándares de la ley. Respecto a la competitividad, se argumenta que los costos de reetiquetado son menores a los de relanzamientos habituales y que la adaptación a estas normas es una tendencia global, con países como Chile, Brasil, Uruguay, Perú y México ya implementando el etiquetado frontal de advertencia, además de Canadá, Corea del Sur, Israel y Nueva Zelanda.

Impacto en la salud pública y actores involucrados

La malnutrición por exceso, que incluye el sobrepeso y la obesidad, es reconocida como un problema de salud pública que aumenta las posibilidades de enfermedades crónicas, responsables de más del 70% de la carga de enfermedad en Argentina. El etiquetado frontal de advertencia (EFA) se presenta como una herramienta efectiva para modificar las decisiones de compra y promover entornos escolares saludables.

La malnutrición infantil por exceso, sobrepeso y obesidad, afecta hoy a más de la mitad de los niños del país; paradójicamente, en una Argentina donde más de la mitad de esa misma población vive en la pobreza

Entre los principales opositores a la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable se encuentran la industria alimentaria, liderada por la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), y las provincias azucareras del Noroeste Argentino (NOA). A estos se suman funcionarios de producción y comercio, un fenómeno que la literatura especializada denomina “captura regulatoria”.

La malnutrición infantil por exceso, sobrepeso y obesidad, afecta a más de la mitad de los niños del país, un dato alarmante en un contexto donde más de la mitad de esa misma población vive en la pobreza. Se subraya que este problema de salud pública tendrá un impacto significativo en el desarrollo del país en las próximas décadas, comprometiendo las oportunidades educativas y laborales de los niños afectados.

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