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Lavado de dinero: Casación ordena revisar sobreseimiento de Osvaldo Sanfelice, socio de los Kirchner

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La Cámara Federal de Casación Penal dictó un revés judicial para Osvaldo José Sanfelice, histórico socio de la familia Kirchner. El tribunal resolvió admitir a la Unidad de Información Financiera (UIF) como querellante en la causa por supuesto lavado de dinero y ordenó revisar el sobreseimiento del empresario, al aceptar el trámite de un recurso presentado por el organismo antilavado.

La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal se pronunció sobre dos recursos vinculados al expediente de Sanfelice. En ambas decisiones, el tribunal, por mayoría, hizo lugar a los planteos de la UIF, revocó las resoluciones de la Cámara Federal que habían limitado su intervención y dispuso que se le reconozca su continuidad procesal como querellante.

La investigación por el Hotel Waldorf y el vínculo con Hotesur

Sanfelice es mencionado en diversas investigaciones por su vínculo societario con Máximo Kirchner. El expediente actual se centra en la compra del Hotel Waldorf, ubicado en la Ciudad de Buenos Aires, efectuada en abril de 2009 por un monto de 1,2 millones de dólares al contado.

La operación se realizó “en comisión”, es decir, para un tercero que nunca fue especificado. Tiempo después, el socio de los Kirchner inscribió el establecimiento a su nombre, una modalidad que ya había sido observada en el caso Hotesur. En noviembre de 2008, Sanfelice había pagado 3,1 millones de dólares en efectivo por el Hotel Alto Calafate, también “en comisión”, para luego ser puesto a nombre de Néstor Kirchner.

Una de las líneas de investigación apunta a la posible existencia de lavado de dinero a través de operaciones simuladas con huéspedes para inflar la facturación del Waldorf. La entonces diputada del GEN, Margarita Stolbizer, patrocinada por la abogada Silvina Martínez, había señalado que la empresa, deficitaria antes de la adquisición de Sanfelice, revirtió su situación económica y aumentó su facturación ejercicio tras ejercicio. Se buscaba determinar si existían otros beneficiarios reales y si el hotel fue utilizado para canalizar fondos de origen ilícito.

El debate por la legitimación de la UIF como querellante

La primera sentencia de Casación analizó si correspondía mantener el apartamiento de la UIF como querellante. Esta discusión surge a raíz del Decreto 274/2025, firmado por el presidente Javier Milei, que prohíbe a la UIF actuar como querellante y delega esa facultad en los fiscales.

La Cámara de Casación revocó esa decisión por mayoría, integrada por los camaristas Gustavo Hornos y Javier Carbajo, con la disidencia de Mariano Borinsky. Hornos argumentó que la derogación del decreto 2226/2008 por parte de Milei no podía implicar la pérdida automática de legitimación de la UIF en causas iniciadas con anterioridad, especialmente cuando el organismo ya había sido admitido como parte y había intervenido en actos relevantes del proceso. Diferenció la situación de nuevos procesos de las causas en trámite, sosteniendo que el decreto 274/2025 podía suprimir hacia adelante la posibilidad de que la UIF asumiera el rol de querellante, pero no podía privar de eficacia a actos cumplidos con anterioridad ni desconocer una situación procesal consolidada. El juez Carbajo adhirió a esta postura.

En su voto en disidencia, Borinsky sostuvo que la decisión de apartar a la UIF debía ser confirmada. Consideró que el Decreto 274/2025 había derogado el anterior que permitía a la UIF actuar como querellante, remarcando que esta derogación respondía a razones institucionales vinculadas con las recomendaciones del GAFI, la autonomía operativa de la UIF y la necesidad de evitar superposición de funciones con el Ministerio Público Fiscal. Concluyó que la UIF carecía de facultades legales para continuar como parte querellante, sin afectar la validez de los actos ya cumplidos.

La segunda sentencia trató la apelación de la UIF contra el sobreseimiento de Sanfelice. La Cámara Federal había declarado mal concedida esta apelación, argumentando que el organismo ya no podía recurrir como querellante. La Cámara Federal de Casación también revocó esta resolución, con la misma mayoría de Hornos y Carbajo y la disidencia de Borinsky, y ordenó remitir las actuaciones a la Cámara Federal para que se dé el adecuado tratamiento al recurso de apelación.

De este modo, se restituyó la intervención de la UIF como querellante en el caso y se ordenó que se tramite la apelación que el organismo había interpuesto contra el sobreseimiento de Osvaldo José Sanfelice.

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