Tragedia en Ushuaia: quién era Abril Melina Marino Pereira, la turista que murió en el glaciar Vinciguerra
Abril Melina Marino Pereira, una turista uruguaya de 25 años, falleció el pasado lunes 1 de junio en el glaciar Vinciguerra, en Ushuaia, tras sufrir una presunta caída durante una excursión. Su cuerpo y el de su guía de montaña, Emiliano Feidassin, fueron encontrados por los rescatistas en la madrugada del martes.
Marino Pereira, oriunda del departamento de Maldonado, Uruguay, se encontraba de vacaciones en Tierra del Fuego. Trabajaba como moza en el restaurante Blend, ubicado en el hotel Enjoy de Punta del Este. Sus allegados la describen como una persona con grandes sueños y metas claras.
«Para mí era una hermana. Era parte de mi familia. Mi madre la quería muchísimo. Era una persona que se proponía algo y cuando lo tenía encaminado, recién te lo contaba. Si tenía una meta, la lograba», expresó Florencia Acosta, una amiga de la joven, destacando su determinación y compromiso. María Eugenia Ferreira, amiga y compañera de trabajo, agregó: «Era una persona realmente especial. Se había independizado, tenía su casa, sus perros, que amaba profundamente, y muchos proyectos por delante. Era muy soñadora».
Según relataron sus amigas al medio uruguayo Telemundo, Abril había quedado cautivada por Ushuaia y decidió regresar para completar un desafío pendiente. «No había podido subir esa montaña por el clima y tuvo que elegir entre seguir viaje o volver para intentarlo de nuevo. Decidió volver», detalló Florencia, mostrando su espíritu aventurero.
El operativo de búsqueda y rescate
El operativo de búsqueda se inició el lunes por la noche, luego de que la madre del guía alertara a las autoridades locales sobre la ausencia de ambos. Miembros de la Comisión de Auxilio encontraron a las víctimas cerca de la una de la mañana en una zona de alta montaña, de difícil acceso y bajo condiciones climáticas adversas.
Los cuerpos fueron trasladados a la ciudad austral el martes a las 14, después de que un helicóptero lograra descender en un área cercana, facilitando la labor de los rescatistas. Las primeras hipótesis de los investigadores sugieren que las víctimas habrían fallecido tras una caída en un sector de alta dificultad.
El sendero que lleva al glaciar Vinciguerra comienza en el valle de Andorra y comprende una travesía de aproximadamente 14 kilómetros de ida y vuelta, con una duración estimada de ocho horas de caminata. El circuito atraviesa bosques, zonas anegadas conocidas como “turbales”, pendientes pronunciadas y sectores con roca húmeda, barro o hielo, que elevan el riesgo a una categoría media-alta. El tramo final, que supera el límite de la vegetación, llega hasta una laguna de deshielo donde la inestabilidad del terreno y las grietas aumentan el peligro para los caminantes no especializados.
Horas antes del accidente, el instructor había compartido en redes sociales un video y un mensaje que reflejaba su conexión con la naturaleza: «La montaña nos invita a salir de la rutina, a conectar con el presente y a descubrir recursos internos que muchas veces desconocemos. Nos enseña paciencia cuando el camino se vuelve exigente, resiliencia cuando aparecen las dificultades y humildad frente a la inmensidad de la naturaleza».

